¿QUIÉN, SIENDO AMADO, ES POBRE?

“Mirando al mundo a través de los ojos de Cristo, el Salvador” Eugenio y los Oblatos habían tenido una sensibilidad especial para llegar a quienes la estructura de la Iglesia no había llevado la atención adecuada. En algunos casos se debía al idioma, pues la predicación y las ceremonias se realizaban en latín y francés. Los incultos, por consecuencia generalmente los pobres, quienes sólo hablaban provenzal, estaban al margen del ministerio. En el puerto de Marsella, los numerosos pescadores y sus esposas, quedaban en esta categoría, al igual que los muchos trabajadores italianos del muelle. El amor de los Oblatos daba una respuesta constante a sus necesidades en el santuario del Calvaire en la ciudad, en especial durante la misión del jubileo:

Llevo dos días sin casi salir de la Iglesia, que no se desaloja. Si fuéramos diez confesores, todos tendríamos qué hacer.
El domingo 11 de marzo dimos tres veces la bendición: por la mañana, tras la instrucción en provenzal, a las diez y media para la salida de nuestros misioneros de Roquevaire, y por la tarde; la última vez no había suficientes lugares.
Todos los días hay mucha gente, y sobre todo hay un tropel de pobres pescadores junto a los confesionarios. El servicio se hace bien; todo avanza…

Carta a Marius Suzanne, Marzo 20, 1827, EO VII núm. 268

 

“¿Quién, siendo amado, es pobre?”     Oscar Wilde

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ENCENDIENDO MUCHAS LLAMAS

Toda la preparación que llevaba una misión popular aseguraba, usualmente, buenos resultados. El estilo de vida personal de los Misioneros, su preparación del material de predicación y de las actividades evangelizadores, sus esfuerzos para vivir lo que predicaban como una comunidad, etc… todo contaba. De ahí que desde la misión en la ciudad de Rians, Eugenio podía regocijarse de los frutos:

Todo va bien, no sólo la misión ha producido sus efectos ordinarios, si¬no que las disposiciones son excelentes. Varias misiones habían sido predica¬das, pero eso no nos impide que hayamos encontrado gran número de perso¬nas que no habían hecho ningún caso: 20, 30, y 40 años [ed. sin confesarse] es el pan nuestro cotidiano.
Desde que habéis orado por mí, he redoblado mi vigor y he podido sin molestarme hacer todos nuestros grandes y fatigosos ejercicios.

Carta a Hippolyte Courtès. 9 de Diciembre de 1822, EO VI n.90

 

Al tiempo que nuestra luz sale, es reavivada por un chispa de otra persona. Cada uno de nosotros tiene un motivo para pensar con profunda gratitud sobre aquellos que han encendido la llama en nuestro interior”       Albert Schweitzer

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CERCA DE LA GENTE EN EL SACRAMENTO DE LA RECONCILIACIÓN

Haciendo los preparativos para la misión de Aubagne, Eugenio toca el corazón de la misma, esto es, el encuentro personal con Dios de cada uno en el sacramento de la reconciliación. El párroco de Aubagne había sido formador en la congregación religiosa de los Lazaristas y, por eso, Eugenio podía decirle que los Misioneros seguían el sistema de San Vicente de Paul para las confesiones. Esto significaba tener disponibles tantas horas como fueran precisas y tomar todo el tiempo necesario para toda persona que viniese al sacramento.

Me gustaría conocer exactamente cuál es la población de su parroquia para determinar el número de misioneros. Como seguimos para las confesiones el método de su santo patriarca san Vicente de Paul, aunque confesando continuamente, no vamos muy deprisa.

Carta al P. Figon, Párroco de Aubagne, 5 de Octubre de 1822, EO XIII n. 42

Como hemos visto en previas entradas sobre esto [cf. 12-21 de Julio de 2011] lo que ocupaba un lugar privilegiado en cada misión popular era el encuentro sacramental individual con cada persona. Todavía había otro modo importante en el cual los Misioneros expresaban su cercanía con la gente: tratar a cada uno en la confesión como la persona más importante en ese momento y darle su total atención ministerial por el tiempo que fuese necesario.

 

La regenración social es la regeneración de la sociedad a través de la educación individual”    Jean de la Bruyere

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EL CUIDADO PASTORAL CONTINUO SOBRE LA FALTA DE PERSEVERANCIA

Las misiones parroquiales tenían la habilidad de crear entusiasmo mientras se desarrollaban y el fervor tendía a perderse gradualmente después. Esta es la experiencia de todas las personas al abordar nuevos retos con entusiasmo y la necesidad de mantener el ímpetu en forma consciente al pasar la novedad.

Es por ello que los Misioneros insistían en dar una serie de instrucciones para mantener una sólida base continua, cuando las emociones se habían calmado

Conocedor de la naturaleza humana, Eugenio subrayaba la necesidad de comenzar una y otra vez la travesía espiritual a través de los sacramentos. Escribió al párroco de Brignoles:

En cuanto al cálculo que hace sobre el número de las comuniones de Pascua, hay que recordar que la reconciliación en el sacramento de la penitencia, como tampoco la justificación en el bautismo, dan la impecabilidad.
Tiene uno que lamentarse amargamente por la inestabilidad de los propósitos y la extrema miseria de la debilidad humana. ¡Ay! ¡Felices nosotros! Nuestro Señor conocía la triste condición de nuestra naturaleza corrompida; por eso, instituyendo el sacramento de la penitencia de modo que pudiera ser recibido dignamente repetidas veces por la misma persona, ha tranquilizado anticipadamente al sacerdote que lo administra conforme a las reglas, y ha salvado al mismo tiempo al pobre pecador de la desesperación, en la que caería, sin esa previsora misericordia;
así que su observación no provoca ningún escrúpulo en mi alma, y sigo creyendo que hasta lo que no ha sido duradero ha podido ser real; no sólo en apariencia, como Ud. piensa.

Carta al Párroco de Brignoles, Agosto 23, 1821, EO XIII núm. 39

 

La vida no es fácil para ninguno de nosotros. ¿Pero y qué? Debemos ser perseverantes y sobre todo, confiar en nosotros mismos. Debemos creer que tenemos algún don para algo y esto debe ser alcanzado.”    Marie Curie

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NUNCA MÁS

Marius Suzanne describió los cientos de personas que, durante la Misión en Aix se agolpaban para el sacramento de la reconciliación a través de Eugenio y los Misioneros:

Hubiera deseado, en efecto, que todo lo que hay en nuestra ciudad de incrédulos obstinados, de pecadores endurecidos que se niegan todavía a las invitaciones apremiantes del Señor, hubieran sido testigos del espectáculo edificante que presentaba la iglesia de los Misioneros de Provenza la víspera de la comunión general. El coro espacioso de esta iglesia, está siempre lleno todo el día de hombres fervorosos que acudían, con entusiasmo, a los pies de los ministros de Jesucristo, para recibir la absolución de sus faltas, por la que suspiraban desde hacía tanto tiempo. Compasivamente estrechados en los brazos de los santos sacerdotes que los estimulaban al dolor y al amor, se les veía derramar lágrimas de ternura en abundancia, y besar con emoción la cruz del Salvador que tenían en sus manos. Se arrodillaban después, delante de los santos altares, para adorar en silencio, y en el más profundo recogimiento, la majestad de Dios al que habían ultrajado. Algunos, incluso, alzaban manos suplicantes al cielo, y decían en voz alta, ¡no Señor, jamás, jamás! Oí a varios felicitarse al salir, de lo que su conciencia no hace mucho justamente alarmada, experimentaba por fin de las deliciosas dulzuras de la paz y del descanso, y gozaba de la dicha, que habían perdido inútilmente al mundo y a sus placeres”

Marius Suzanne, ”Algunas cartas sobre la misión de Aix “, pág. 21-22.

 

Dios ha lanzado nuestros pecados confesos a la profundidad del mar y hasta ha colocado un letrero de “No Pescar” sobre el lugar.”        Dwight L Moody

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LA MAGNÉTICA ATRACCIÓN DE LA PALABRA DE DIOS

A cuatro semanas de haber comenzado la misión en Aix en Provence, Fortuné, tío de Eugenio, continuaba entusiasmado por los efectos del ministerio de los Misioneros de Provenza, y de su sobrino en particular.

Su estilo de vida es en verdad sorprendente y Dios realiza maravillas a través de él en las tres iglesias asignadas a sus misioneros, aun cuando él sólo predica en provenzal. Dudo que suceda igual en las demás iglesias, a pesar de la elocuencia parisina que no conmueve el alma como la de tu hijo. Los resultados que ha logrado son tan prodigiosos por su tarea por demás reconfortante, que tenemos trabajo por varios meses por delante.

Como consecuencia, la iglesia y casa de la misión se encontraban literalmente invadidas de penitentes. Fortuné ayudaba a su sobrino y los misioneros, y escribió:

Es tan grande la cosecha, especialmente con los pobres, que me sentiría culpable ante Dios si rehusara prestar ayuda. Escucho confesiones en cualquier momento de cinco de la mañana a nueve de la noche, igual que todos los misioneros de Provenza. La veneración que tienen por tu hijo va más allá de las palabras. Aun su madre es colmada de bendiciones cada vez que aparece en público. He llegado a creer que esos pastores que no le permitieron predicar en sus iglesias se han arrepentido, ahora que han visto todo el bien logrado en Saint Sauveur y Faubuourg, donde la gente llega en multitudes, mañana y noche; tanto para los sermones como confesiones, en ningún lugar se puede ver tanto fervor en las demás parroquias.

Leflon 2, pág. 123-124

 

“Todos podemos ser testigos de Cristo, no sólo por Sus palabras, sino por Su vida entera. Todo cristiano debería ser un mártir viviente, cuya vida sea por el bien de su Maestro.”    Sadhu Sundar Singh

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NO CONOZCO UN LUGAR DE MAYOR EXIGENCIA

Hemos visto cuánta importancia se daba al Sacramento de la Reconciliación en las misiones parroquiales. Era siempre la preocupación en cualquier lugar donde los Misioneros se encontraban en una “misión permanente.” Henri Tempier había estado solamente cinco meses en Notre Dame du Laus y los resultados de la presencia de una comunidad dinámica de Misioneros eran ya notorios.

En el período de mayor afluencia de peregrinos, algunos de los Misioneros de Aix se trasladaban a Laus para ayudar en el ministerio. El P. Touche estaba del 1° de abril a noviembre y para ayudar en las necesidades de los peregrinos, se les unía del P. Mye del 23 de mayo hasta el fin de julio.

Henri Tempier escribiría a Eugenio

Si desea saber lo que hacemos en Laus, escuchamos confesiones, escuchamos más confesiones y lo hacemos siempre; escuchamos las confesiones de los peregrinos que llegan en mayores cantidades mientras más somos. Me encontraba solo y no podía respirar; fuimos dos y sucedió lo mismo; somos cuatro y no disminuye la tarea. Todo el día escuchamos las confesiones de gente que hace novenas o pasan varios días en nuestro santuario; el confesionario nunca se encuentra vacío. Hay una cantidad interminable de bien por hacer y lo hacemos, aunque debo admitir que no conozco un lugar de mayor exigencia que Laus

Carta de Henri Tempier a Eugenio de Mazenod, Junio 13, Escritos Oblatos II.2, n. 13

Los Misioneros ponían en práctica lo que habían consagrado en su Regla unos meses antes:

Para la confesión, se llegará a la convicción de esta verdad: que es en el sagrado tribunal donde se perfecciona lo que sólo se ha esbozado por los discursos. Si la gracia ha tocado a un alma por la fuerza de la palabra de Dios, ordinariamente es en el tribunal de la penitencia donde la modela y justifica.
Se predica solamente para llevar a los pecadores hasta el borde de la piscina…
Sin duda ninguna, pues, en caso de alternativa, hay que preferir el ministerio de la confesión al de la palabra mismo, ya que se lo puede suplir en el tribunal de la penitencia, a falta de instrucción, y que el ministerio de la palabra no puede suplir al sacramento de la penitencia, instituido por Jesucristo para reconciliar al hombre con Dios.

Regla de 1818 Capítulo tercero, §2.

 

«El confesar los errores es como una escoba que se lleva la suciedad, dejando la superficie más reluciente. Me siento con mayor fortaleza al confesar.»      Mahatma Gandhi

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LA PRÁCTICA DE PAZ Y RECONCILIACIÓN

Al describir la misión en Eyguières, Eugenio explica el motivo de su cansancio:

Nuestro trabajo es siempre exagerado y sin la menor interrupción. Estamos diariamente y a cada instante obligados a rechazar a unos hombres que se presentan en tan gran número como las mujeres que no podemos abandonar, porque sus necesidades son tan apremiantes como las de los hombres, a los cuales, como lo sabéis, podemos conceder una semana de más. Por lo tanto tenemos que hacer por encima de nuestras fuerzas, estamos en la confesión hasta las 12 menos cuarto de la noche, y a esa hora tan avanzada en la que tenemos que subir a cenar, estamos obligados a rechazar gente.

En las misiones parroquiales, la predicación estaba dedicada a instruir a la gente y después llevarles a un profundo encuentro sacramental con Dios. El tiempo dedicado a cada penitente daba a los Misioneros la oportunidad de ayudar a cada uno a reconciliarse con Dios y entre ellos, en consecuencia a llevar una vida más llena de paz. Los Misioneros nunca apresuraban las confesiones, sino daban a cada persona el tiempo que necesitara. Los cinco Misioneros parecen haber pedido ayuda de otros dos sacerdotes para esta tarea tan importante y aun así no eran suficientes

no por eso dejará de ser verdad que siete sacerdotes durante cinco semanas habrán confesado desde las cinco de la mañana hasta media noche una masa inmensa de pecadores, que no se habrían movido sin la misión, como lo dicen ellos mismos, y es fácil creerlo por la experiencia del pasado, y esos siete sacerdotes dejarán todavía al marchar a gran número de penitentes llenos de buena voluntad que no habrán podido lograr hacerse oír de ellos, al pastor que les dirigirá por los caminos de la salvación.
Rezad para que podamos terminar un trabajo tan penoso para el cuerpo, pero tan consolador para unas almas que tienen algunas chispas del amor a Dios, por poco sacerdotales que sean.

Carta a la comunidad de la Misión de Aix, el 7 de marzo 1819, EO VI núm. 41

 

La práctica de la paz y la reconciliación es una de las acciones humanas más vitales y artísticas.               Nhat Hanh

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SI SUPIERAS TODO CUANTO DIOS REALIZA POR NUESTRO MINISTERIO

Apenas a unos días de iniciada la misión en Barjols, encontramos a los Misioneros en pleno desarrollo. Estaban acercándose con éxito a las personas que se habían alejado de las prácticas religiosas por décadas:

Ya estamos en el confesionario sin movernos de la mañana a la tarde. Los hombres, al primer aviso, han acudido en masa ¡y bien sabe Dios que lo necesitaban! Se trata aquí tanto para los hombres como para las mujeres, de treinta, cuarenta y cincuenta años. Están maravillados del éxito de la misión.

Carta a Henri Tempier, el 14-15 de noviembre 1818, E.O. VI n.34

Se reconocía a los Misioneros como los instrumentos mediante los cuales la gente se reconciliaba con Dios y entre ellos.

Las reconciliaciones se realizan pública y espontáneamente a los pies de la cruz. Es encantador. Rece por nosotros y por ellos. ¡Oh! cuánta razón tenía san Vicente de Paul cuando afirmaba que sólo el demonio podía estar en contra de las misiones.

Carta a Fortuné de Mazenod, el 22 de noviembre 1818, E.O. XIII n.20

si supieras todo cuanto Dios realiza aquí por nuestro ministerio,

Carta a Jean Baptiste Honorat, noviembre 1818, E.O. VI n.35

Conservando esta tradición, actualmente nuestra Regla Oblata de Vida nos dice:

En la proclamación de la Palabra, emplearemos siempre, según nuestra tradición, un lenguaje sencillo y directo, adaptado y fácilmente comprensible al auditorio.

En todo nuestro ministerio, especialmente en el de la reconciliación, reflejaremos la bondad, la paciencia y la comprensión del Salvador.

CC&RR, Regla 7 g

 

Encontrandola, la pone sobre sus hombros, gozoso; y cuando llega a su casa, reúne a los amigos y a los vecinos, diciéndoles: «Alegraos conmigo, porque he hallado mi oveja que se había perdido.»       Lucas 15:5-6

Pero era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque éste, tu hermano, estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado.   Lucas 15:32

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ABRAZA COMO TÚ HAS SIDO ABRAZADO

La propia experiencia de conversión de Eugenio había sido el hacerse consciente del amor y la misericordia infinita de Dios.

Feliz, mil veces feliz de que ese Padre bondadoso, a pesar de mi indignidad, haya desplegado en mí la inmensa riqueza de sus misericordias.

Notas de retiro, diciembre 1814, E.O. XV n.130

 Él describe cómo experimentó la cercanía del amor de Dios una vez que se había reconocido pecador:

habéis olvidado todas mis ingratitudes para ayudarme tan poderosamente como si os hubiese sido siempre fiel; mi tierno padre, que ha llevado a este rebelde sobre sus hombros, que lo ha recalentado sobre su corazón, que ha limpiado sus llagas,etc.

Notas de retiro, diciembre 1811, E.O. XIV n. 95

Él está describiendo la experiencia de ser “abrazado” por Dios. Ahora, el Misionero –el “cooperador del Salvador”- ha de tratar a los pecadores exactamente de la misma forma como él ha sido tratado:

Sea lo que sea, los misioneros acogerán siempre a los pecadores con una caridad inagotable ; los animarán con actitudes cómodas, mostrándoles un corazón compasivo ; los tratarán, en una palabra, como ellos mismos quisieran ser tratados, si se encontraran en una situación desgraciada en la que ellos se encuentran.

Regla de 1818, Capítulo 3 §2. De la confesión.

 

«La compasión es a veces la capacidad fatal de sentir lo que es vivir dentro de la piel de otro. En realidad nunca puede haber paz y alegría para mí hasta que haya paz y alegría, finalmente, para ti también. »     Frederick Buechner

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