ENCENDIENDO MUCHAS LLAMAS

Toda la preparación que llevaba una misión popular aseguraba, usualmente, buenos resultados. El estilo de vida personal de los Misioneros, su preparación del material de predicación y de las actividades evangelizadores, sus esfuerzos para vivir lo que predicaban como una comunidad, etc… todo contaba. De ahí que desde la misión en la ciudad de Rians, Eugenio podía regocijarse de los frutos:

Todo va bien, no sólo la misión ha producido sus efectos ordinarios, si¬no que las disposiciones son excelentes. Varias misiones habían sido predica¬das, pero eso no nos impide que hayamos encontrado gran número de perso¬nas que no habían hecho ningún caso: 20, 30, y 40 años [ed. sin confesarse] es el pan nuestro cotidiano.
Desde que habéis orado por mí, he redoblado mi vigor y he podido sin molestarme hacer todos nuestros grandes y fatigosos ejercicios.

Carta a Hippolyte Courtès. 9 de Diciembre de 1822, EO VI n.90

 

Al tiempo que nuestra luz sale, es reavivada por un chispa de otra persona. Cada uno de nosotros tiene un motivo para pensar con profunda gratitud sobre aquellos que han encendido la llama en nuestro interior”       Albert Schweitzer

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