EL MOMENTO DECISIVO EN QUE EL PAPA RECONOCIÓ LA LABOR DE DIOS EN NUESTRO  CARISMA

Eugenio continuó sobre su entusiasta narración al Papa León XII de todo el bien realizado por su familia misionera en Francia:

“Te habría conmovido ver, mi querido amigo, cómo mientras yo hablaba, el santo Pontífice elevaba los ojos al cielo, unía sus manos e inclinaba la cabeza sobre ellas, radiante de gratitud a Dios de todo corazón. Me pareció que esta invocación por sí sola, traería nuevas bendiciones sobre nuestro ministerio”.

Carta a Henri Tempier en Marsella, Diciembre 22, 1825, EO VII núm. 213

Encuentro gran significado en este momento en que Eugenio describía todo lo alcanzado y el Papa entraba en oración espontánea de agradecimiento.  Creo que ese fue el momento en que el Papa reconoció la inspiración y presencia de Dios en lo que escuchaba, llevándole a decidir otorgar su aprobación, según el proceso requerido.

Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *