Rezar con San Eugenio

CON SAN EUGENIO A CRISTO EL SALVADOR – UNA LETANÍA PARA LOS QUE SUFREN

UN SANTO QUE NOS TRAE LUZ

Cuando el nombre Eugenio de Mazenod es mencionado, las personas piensan inmediatamente en el sacerdote dinámico y lleno de fe que fundó los Misioneros Oblatos de María Inmaculada y luego se convirtió en Obispo de Marsella.  En la base de este hombre santo y su ministerio muy exitoso fue el secreto de su vida, que no siempre es recordado: el conoció a Cristo el Salvador íntimamente.  No fue el conocimiento de ideas, pero de una familiaridad y el amor que desarrollaron porque él había experimentado dificultades y sufrimientos en su vida y fue capaz de reconocer que se trataba de una participación en los sufrimientos de su Salvador.

¿Qué es un santo?  Una buena imagen es el brillo del sol a través de una magnifica vidriera de colores de una catedral.  Es la luz del amor de Dios brillando a través de una persona y llenándonos con un color y aspecto particular de la luz de Dios.  San Eugenio puede ser visto como esta vidriera de colores que nos muestra la belleza del amor de Dios como Salvador.  Esta es la invitación a nuestra devoción que invita a cada uno de nosotros: para ver la belleza en Eugenio del amor de Dios.  De esta manera Eugenio llega a ser para nosotros un modelo de cómo vivir en la Luz, un intercesor que nos dirige a la Luz, y un amigo amoroso que nos acompaña en el viaje.

SAN EUGENIO ES UN SER HUMANO CON DEFECTOS QUE LUCHO PARA CONVERTIRSE EN UN SANTO

La vida de Eugenio nos muestra de el para ser cualquier cosa pero un santo de yeso que floto a través de la vida en una nube de la santidad.  Los acontecimientos de su vida y los muchos sufrimientos de su niñez hasta su muerte nos muestra esto a nosotros.  El fue exiliado de su país de la edad de 9 hasta los 20.  Sufrió muchas dificultades durante este tiempo, pero ciertamente el golpe más doloroso durante este tiempo fue que su madre y hermana lo dejaron y volvieron a Francia para tratar de recuperar algunas posesiones de la familia que la Revolución les había quitado a ellos.  Con el fin de recuperar sus bienes, su madre tuvo que someterse a un divorcio civil.  Eugenio considero esto como una necesidad legal y temporal y por muchos años el anhelaba el día en que sus padres se volvieran a reunir.  Esto nunca sucedió.  Lo que había comenzado como una separación por razones materiales, se convirtió en un divorcio que nunca  llego a la reconciliación.  Eugenio, que adoro intensamente a ambos de sus padres, intento por todos los medios de traerlos juntos otra vez, pero fue en vano.

El tuvo una personalidad fuerte y el lucho consigo y sus imperfecciones.  El era un hombre que sabía cuánto el necesito amar a la gente y ser amado por ella, sin embargo, el fue también una figura que supo rechazo y soledad.  El fue un hombre que sufrió a causa de las situaciones en la que él se encontró – pero a través de su vida nosotros encontramos un sentido profundo de la paz y la resolución que nunca lo dejaron.  ¿Por qué? Porque desde que él había encontrado y había aceptado al Jesús Crucificado como su Salvador, Eugenio pudo ver cada acontecimiento por los ojos de su Salvador.  En cada acontecimiento que el pudo discernir y reconocer la presencia de su amoroso Salvador.

Aquí esta la primera razón porque personas son atraídas a San Eugenio como un santo: el es muy humano y por lo tanto llega a ser un MODELO para nosotros.  El nos enseña a reconocer el amor de Dios en cada situación.  Miles de personas a través del mundo han aprendido del amor de Dios a través del ministerio de sus hijos.

SAN EUGENIO ESTA CERCA DE DIOS Y ORA POR NOSOTROS

No solo San Eugenio nos muestra como vivir en el amor de Dios, como pasar la fragilidad a nuestro Salvador, sino que el intercede por nosotros para que podamos hacerlo.  Este es el significado de su canonización: la Iglesia reconoce que Eugenio es parte de la comunión de los santos y está cerca de Dios en la plenitud del Reino.  Ahora ruega por nosotros e INTERCEDE por nosotros en nuestras necesidades de esa situación de la proximidad de Dios.

A través del mundo nosotros nos encontramos constantemente con personas que testifican del poder de su intercesión.  Las personas recurren a Eugenio en la oración porque el experimento la separación de su familia, el supo lo que fue de ser un inmigrante exiliado, el experimento la persecución, la riqueza y lo que significa perderlo todo, la soledad, el fracaso de planes y muchas otras formas de sufrimiento.  Las personas se le acercan a el porque él sabe y comprende las dificultades de nuestra existencia humana.  Mas y mas iglesias en todo el mundo se están dedicando a él cómo personas descubre el poder de su intercesión.

SAN EUGENIO ES UN PADRE Y AMIGO QUE VIAJA CON NOSOTROS

Como persona, Eugenio sabia el significado de la amistad.  El siempre necesito tener amistades cercanas.  El atesoraba a las personas que estaban realmente cerca de y sabia que no podría vivir sin los amigos.  Por esta razón, fue capaz de comprender como Jesús lo llamaba a una relación de amistad especial con él.  Eugenio y su Salvador fueron amigos profundos, con Eugenio queriendo vivir en intimidad con él y siempre en su presencia.  Eugenio no solo nos enseña cómo seguir a Jesús pero también nos acompaña en el viaje ofreciéndonos su amistad.  Como fundador de los Oblatos y como Pastor de la Diócesis de Marsella Eugenio comprendió y actuó como un padre.  Especialmente cuando él fue más viejo, el a menudo exclamaría, ¡“Nunca ha querido un padre a sus hijos tanto como yo!” Hoy continua siendo verdad y nosotros podemos oír esos sentimientos que resuenan en los corazones mientras que el nos acompaña en el viaje de cómo conocer y amar al Salvador en una manera más profunda.

Concluyo esta breve reflexión sobre San Eugenio como modelo, intercesor y padre y amigo compartiendo con usted la siguiente letanía.  Cuando usted la ore, puede usted experimentar en su propia vida la presencia de San Eugenio que le lleva al Salvador en su hora de necesidad.

Frank Santucci, OMI

CON SAN EUGENIO A CRISTO EL SALVADOR – UNA LETANÍA

La respuesta a cada invocación: San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

Nacido en la familia rica de clase alta, que experimentaste lo que significo perder toda, tu comodidad, tu posición social, y amigos.  Sin embargo, has experimentado que Dios nuestro Salvador no te abandono.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

A los 7 años experimentaste revolución, persecución y el temor de lo que significaba huir para salvar tu vida.  El Salvador estaba contigo y fuiste protegido.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

En exilio experimentaste vida lejos de tu país, cultura, idioma y ambiente.  El Salvador te ayudo a adaptar, aprender y crecer de cada acontecimiento.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

En Venecia no tuviste la posibilidad de ir a la escuela.  El Salvador te envió un maravilloso maestro personal en el Padre Bartolo Zinelli que te cuido y te dio bases humanas y religiosas que necesitabas.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

Como adolescente sufriste la separación de tu familia y viviste sin tu madre y hermana durante muchos años.  El Salvador te alivio dándote la comprensión de la maternidad de María.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

Como adolescente y joven anhelabas reconciliar a tus padres, pero sufriste el dolor de la separación irreparable de tus padres y tu deseo para ellos nunca se realizo.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

En Nápoles has tenido la triste existencia de la pobreza, el aburrimiento y la falta de esperanza para el futuro.  El Salvador te formo a través de este modo para que pudieras sentir con otras personas que sufrieron en la misma situación.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

En Sicilia viviste la vida de un noble y, a continuación te mimaste, incluso tomando un título nobiliario y te llamaste “Conde de Mazenod.”  Sin embargo, el Salvador te envió una guía en la Duquesa de Cannizaro que te enseño a tomar conciencia de las necesidades de los pobres.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

Volviendo a Francia a la edad de 20 años te distes una vida de frivolidad y de placer.  Sin embargo, el Salvador te llevo a entender como esto era vacio.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

Un Viernes Santo, parándote a los pies de la Cruz, experimentaste el amor incondicional del Salvador para ti y tu vida fue transformada para siempre por Su amor.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

En ese Viernes Santo, parándote a los pies de la Cruz, el Salvador te hizo comprender que a pesar de todos tus pecados y la culpa, has sido liberado, perdonado y curado.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

En ese Viernes Santo, parándote a los pies de la Cruz, fuiste llevado a comprender tu vocación y te distes al servicio de tu Salvador por el regalo de tu vida entera como un sacerdote.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

En un país que había sido destrozado por la Revolución, y que se habían olvidado de Dios, tú fuiste ayudado por el Salvador a comprender que tu vocación fue de vivir solo para Dios y de traer a otros al amor de Dios.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

Después de tu ordenación regresaste a Aix en Provenza y de distes cuenta del grito de los pobres.  El Salvador respondió a su sufrimiento a través de tu predicación y servicio a los más pobres, a la juventud y a los presos.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

Tu ministerio a los abandonados y moribundos prisioneros de guerra austriacos, te llevo al punto de la muerte con tifus.  A través de la oración ferviente y constante de la juventud que tú ministraste, el Salvador te curo.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

Impulsado por tu amor apasionado para el Salvador invitaste a otros a unirse contigo en tu ministerio de predicación a los más abandonados.  El Salvador te utilizo para traer al nacimiento de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

Para ser “todo para Dios” el Salvador te invito a ti y tus compañeros a que se ataran a Él con la vida religiosa, viviendo los votos de la comunidad apostólica.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

Cuando lloraste la muerte de tus jóvenes compañeros Oblatos, el Salvador te mostro que ellos formaban parte de la comunidad Oblata en el cielo, y a través de sus oraciones fueron plenamente involucrados en tu misión de predicación.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

Cuando el pequeño grupo de Oblatos fue puesto en peligro por fuerzas que amenazaban destruirlos, te dirigiste en oración a María Inmaculada y frente a su estatua recibiste la garantía de que estabas haciendo la voluntad del Salvador.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

En un momento en que la Iglesia no reconocía a ninguna nueva congregaciones religiosa, el Papa reconoció el trabajo del Salvador que tu y los jóvenes Oblatos hacían y dio la aprobación oficial de la Congregación Oblata.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

Completamente cometido al bienestar de la Iglesia, sacrificaste tus deseos personales para servir dondequiera el Salvador te llamaba.  Aceptaste ser Vicario General de Marsella y el Obispo con el fin de servir mejor a los más abandonados.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

Las actividades anti-religiosas del gobierno Francés los hicieron atacarle e infligir mucho sufrimiento a ti.  Tú nunca dudaste en la causa de la justicia y fue reforzado en su defensa de la Iglesia por la gracia constante del Salvador.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

Como Obispo de Marsella, dedicaste todas tus energías a ser un padre amoroso a su rebaño, con una insistencia especial a reflejar el amor del Salvador para el pobre y el más abandonado.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

Durante las varias epidemias mortales de cólera arriesgaste tu vida para atender a los enfermos y moribundos, y estar dispuesto a morir como un mártir del amor, a imitación del Salvador.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

Experimentaste el amor y la proximidad intima del Salvador en la Palabra de Dios, te alimentaste en ella cada día y llevaste a otros a la misma fuente de alimentación.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

Experimentaste el amor y la proximidad intima del Salvador en la Eucaristía, y enseñaste y alentaste a todos los que serviste, para tener una devoción fuerte a la Eucaristía.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

Cuando te enteraste del grito de los pobres en países distantes porque no conocían al Salvador, enviaste a tus hijos Oblatos para traer las buenas noticias del amor incondicional del Salvador para ellos.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

Tu ultimo testamento a tus hijos Oblatos fue lo que el Salvador te había enseñado a través de tu vida: “la caridad, la caridad, la caridad entre ustedes mismos, y afuera, el celo por la salvación de las almas.”

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

Tú siempre hiciste que María Inmaculada fuera conocida y amada como una madre que lleva a los necesitados al Salvador.  El Salvador corono tu vida, llamándote a él durante el rezo de la Salve Regina.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

En tu canonización la Iglesia reconoció tu santidad y te proclamo ser un modelo para otros para que puedan seguir en la búsqueda de Cristo el Salvador.  Como un santo eres un intercesor poderoso para todos en nuestra pobreza y abandono.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

Hoy sigues estando presente a través del ministerio de los misioneros Oblatos y sus asociados en todo el mundo.  Hazlos intrépidos y generosos en su ministerio a todos los que buscan el significado de sus vidas que el Salvador solo puede traer.

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

Hagamos una pausa en silencio para pensar en nuestras propias intenciones personales y solicitar….(tiempo silencioso).

San Eugenio guíanos hacia el Salvador en nuestro tiempo de necesidad.

Oremos:

Amoroso Salvador, te damos gracias por la vida y la intercesión de San Eugenio de Mazenod.  Acompañado de sus oraciones te traemos nuestras intenciones personales y las de nuestros seres queridos, especialmente los enfermos y los que sufren.  Pedimos también que inspires a muchas personas generosas que sigan el ejemplo misional de San Eugenio, dedicando sus vidas a ser co-operadores Oblatos.  Pedimos todo esto con confianza viva.  Amen

4 Responses to Rezar con San Eugenio

  1. Baudelio Hurtado says:

    Con alegria busco material para difundir la devoción de San Eugénio Patron de esta parroquia de la Morita en Tijuana Méx. ya que el proximo 20 de Mayo sera su fiesta.

  2. Para tenerlo presente en nuestros corazones Junto con la Madre San Eugenio

  3. Mónica Beltran Velasco says:

    Es para mi un gran descubrimiento, no conocía a este Santo hombre, llegue invitada a una misa de envio a los jóvenes que salen este año de cuarto medio, en el colegio San Jose de Antofagasta y tuve la dicha de escuchar una de las homilías de este Santo varón, me lleno de alegría y quise conocer mas de el.

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