Y EN ESE SANTO ABANDONO ESPERÉ

Después de entregar la Regla al Secretario, como indicó el Papa, Eugenio permaneció en casa todo el día pidiendo por el éxito de la audiencia de Adinolfi con el Pontífice.

“Seguí encomendándola a Dios por intercesión de la santísima Virgen, de los Ángeles y Santos y en ese santo abandono esperé saber la decisión en su audiencia con el Papa, de tanta importancia para nosotros…

Elegí ir a pedir a Dios en el (capilla) balcón a la hora que supuse se realizaba la audiencia, no con la tonta idea de que mis oraciones tendrían el efecto que deseaba, sino porque sentí apropiado estar en presencia de nuestro Señor, de una forma u otra, mientras la gracia pudiera llegar y el Espíritu Santo inspirara al Jefe de la Iglesia cómo decidir nuestro destino y la salvación de una infinidad de almas”.

Carta a Henri Tempier en Marsella, Diciembre 22, 1825, EO VII núm. 213

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