ENVEJECEMOS DÍA A DÍA, PERO LUEGO LLEGA EL ANIVERSARIO QUE TE RECUERDA QUE ERES UN AÑO MÁS VIEJO

Las reflexiones de Eugenio en su cumpleaños 60 no requieren comentarios:

1° de agosto
Nada de especial en este día, salvo que cumplo años. Así es como nos vamos acercando al fin casi sin sospecharlo. Envejecemos día a día, pero luego llega el aniversario para recordarte que eres un año más viejo, y cada año la cifra aumenta y acaba por extrañarte, porque en esa rápida progresión nada parecía diferente, ni en la energía del cuerpo ni en la mente. Si se le hubiera consultado, el espejo habría podido atraer la atención sobre el paso irreparable de los años, pero yo lo uso solo para liberarme de prisa de la molesta barba; por lo demás, el espejo te muestra tal como eras aproximadamente anteayer ¿y quién va a reflexionar sobre el más o menos de belleza o del frescor de la cara?  Así, uno llega a los sesenta. Casi valdría más no saberlo, pues parece que uno está al final de la vida, y entonces ¿cómo tener valor para emprender cualquier cosa? Hace falta un esfuerzo de voluntad, con un poderoso estímulo de la gracia de Dios.

Diario de Eugenio de Mazenod, Agosto 1°, 1841, EO XX

 

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