Debimos prever con prontitud las necesidades más apremiantes en algunas parroquias, como la Mayor y San Lorenzo. El Calvario presta más servicios que una parroquia; se dirigen con gusto a los misioneros…
Carta a Casimir Aubert, Marzo 10, 1835, EO VIII núm. 508
Los Misioneros a quienes se hace referencia son los Oblatos, que fueron enviados de inmediato a ayudar a los necesitados en las parroquias de la diócesis, pues el clero diocesano no era suficiente.
El Padre Mille se ofreció de inmediato a hacer el viaje de tres días a Notre Dame du Laus, para ayudar. El Padre Tempier respondió, a nombre de Eugenio:
El Obispo sabía con certeza de la devoción de tu espíritu, por lo que no le sorprendió tu solicitud de venir y atender a las víctimas del cólera. Sin embargo, en esta ocasión solo tendrás el mérito de tus buenas intenciones; podemos hacernos cargo de todo tranquilamente. Haz tu tarea donde te encuentras, pues la enfermedad podría fácilmente llegar de visita: se adapta a todos los climas.
Carta de Henri Tempier a Jean Baptiste Mille, Marzo 16, 1832, EO2 núm. 69