SI DEBEMOS ACEPTAR ALGO, DEBE SER DE FORMA EFECTIVA

Al recibir solicitudes para una misión, se reunían todas para la evaluación de Eugenio y de los Oblatos y decidir cómo proceder.

Lo evidente en esta carta es que el método de los misioneros Oblatos no era una predicación superficial, sino un profundo enfoque al llegar a una aldea por varias semanas, para lograr resultados duraderos. (Ver http://www.eugenedemazenod.net/esp/?p=363  para mayores detalles) 

He podido, mi querido Courtés, reunir a nuestros Señores para combinar el trabajo con las diversas misiones que nos han pedido. El resultado de nuestra conferencia fue que no debemos dudar en dar preferencia a las misiones sobre los retiros. Así pues, hay que elegir la misión de Peynier, que solicita el Párroco, y no es oportuno dar el retiro de Fontvieille, pues predicado por dos misioneros durante quince días, ese solo ejercicio produciría un bien imperfecto en una población de 2,500 almas. Al aceptarlo importa el resultado, y es imposible como lo concibe el Párroco de Fontvieille. Si mientras tanto, recibes respuesta de ese buen anciano, puedes responder sin temor que habiéndote dirigido a mí, me negué a  ceder dos misioneros para un solo retiro. Para hacer algún bien en un pueblo tan malo, se requieren al menos tres misioneros para una misión de cuatro semanas. Es lo que podemos ofrecer para su decisión.
La misión de Auriol fue admirable, nuestros Señores han trabajado enormemente y están listos para reanudar.
Adiós, mi querido, te abrazo.

Carta a Hippolyte Courtès, Febrero 3, 1835, EO VIII núm. 504

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