NO SOMOS NADA, PERO PODEMOS MUCHO CON LA AYUDA DE DIOS

Algunas palabras de aliento de que Dios está con nosotros siempre que buscamos discernir Su voluntad:

si tiene la íntima convicción de que no somos nada, pero podemos mucho con la ayuda de Dios, al esperar la señal de obediencia que nos manifiesta la voluntad del Señor al que servimos, quien se ha comprometido a ayudarnos eficazmente con su gracia en los diversos trabajos que nos confía. Si renuncia por completo a sí mismo, a sus gustos, a los argumentos que su mente podría sugerirle, logrará cumplir como es debido, el delicado cargo que se le ha confiado.

Carta a Jean Baptiste Mille, Septiembre 25, 1831, EO VIII núm. 404

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