COMPRENDEN MI ESFUERZO; SE SIENTEN MÁS FUERTES CUANDO ESTOY CON ELLOS

Al convertirse en el Vicario General de su tío en Marsella, la vida de Eugenio no había sido fácil. El Obispo Fortuné era mayor, por lo que su sobrino debía ser el verdugo que corrigiera y disciplinara una diócesis que había carecido de obispo por 22 años, haciéndolo impopular entre la mayoría de los sacerdotes y demás personas de autoridad.

En julio de 1831, iba camino a Notre Dame du Laus en una visita canónica a la comunidad.   En Marsella habían estallado disturbios y conflictos debido a las elecciones y Eugenio se vio forzado a acortar su viaje y volver de inmediato a la ciudad, siendo recibido con claras muestras de júbilo

… En esas ocasiones es cuando se ve si el clero está apegado a mí.
Comprenden mi esfuerzo; se sienten más fuertes cuando estoy con ellos. Pero no sólo es el clero, todos los fieles me han mostrado una satisfacción extraordinaria, que les agradezco.
Carta a Hippolyte Courtès, Julio 17, 1831, EO VIII núm. 395

¡La perseverante dedicación de Eugenio en medio de las dificultades y rechazo comenzaba a dar frutos!

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