Al escribir al joven superior de la casa de formación en Suiza, Eugenio le recuerda del propósito de la etapa de formación de los estudiantes: permitirles imbuirse de nuestro espíritu y aprender a amar a la familia Oblata:
…Mi intención es que llene de cuidados a esos jóvenes. Se trata de formarlos, de infundirles nuestro espíritu, de inspirarles amor por la familia, sin lo cual no habría nada bueno. Son novatos en todo ello.
Debe dedicarse ante todo a esto y no encomendar a nadie ese cuidado.
Carta a Jean Baptiste Mille, Junio 6, 1831, EO VIII núm. 393