LOS MUCHOS ROSTROS DE LOS POBRES

Una descripción impresionante de la presencia de los Oblatos con los más abandonados:

Así, por ejemplo en Aix, además de la Iglesia de su casa, donde los miembros de la Congregación prestan el servicio divino y dan todas las tardes una instrucción familiar al pueblo después de la oración, están encargados de la instrucción religiosa de los prisioneros, los confiesan, algo inaudito hasta ahora, y cuando alguno es condenado al último suplicio, lo acompañan hasta el cadalso.
Se ocupan además del servicio religioso del hospital de los incurables, de los niños abandonados, de la caridad y del colegio.
En Marsella, además del servicio de la iglesia y de las prisiones como en Aix, instruyen a los genoveses en italiano y dirigen el seminario mayor, reconocido como uno de los mejores de Francia. En Nimes, además del servicio de la iglesia y de las misiones difíciles en Cevennes plagadas de protestantes, el Obispo les ha encargado 1400 prisioneros condenados, una especie sin noción de la moral y de la religión, hasta que fueron confiados a la caridad de los miembros de nuestra Congregación, logrando verdaderos milagros de conversión en ese refugio de bandidos.
En todas partes, cuanto más difícil es el santo ministerio confiado a esos religiosos, y de creer los testimonios de los Obispos que lo afirman, lo cumplen a satisfacción de esos vigilantes primeros Pastores.

Carta al P. A. Grassi, SJ, Diciembre 11,1830, EO XIII, núm. 76

Nuestro Capítulo General de 2016 mostró sin duda que hoy en día encontramos el mismo espíritu al buscar los nuevos rostros de los pobres.

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