El sentimiento anti-religioso surgido en la Revolución de Julio incitó a ciertos fanáticos a destruir las cruces públicas en los pueblos donde se habían predicado misiones en los años anteriores. Dichas misiones siempre culminaban erigiendo una Cruz en un lugar prominente, como recuerdo de la misión. (Cf. http://www.eugenedemazenod.net/esp/?p=599 y http://www.eugenedemazenod.net/esp/?p=601).
Algunas de esas cruces incluían ciertos símbolos de los reyes Bourbon y en muchos casos se trataba de una cooperación entre el “trono y el altar”, a la que se oponían los manifestantes.
¡Oh! Qué impresión sentí esta mañana en la misa ante todas las profanaciones hechas a la cruz de nuestro divino Salvador. Se erizan los cabellos con el relato de esas infamias. Es peor que en la revolución anterior. ¡Dios quiera eso no atraiga una maldición parecida sobre nuestra patria!
Algunas de las autoridades civiles, incluyendo las de Marsella, habían solicitado a los sacerdotes retirar las cruces y ocultarlas para evitar ser destruidas por los iracundos manifestantes. Eugenio mostraba fuertes emociones al respecto:
Por lo que a mí concierne, sentiría hacerme cómplice de esa apostasía al consentir quitar de su sitio, como se ha hecho en varios lugares, el signo de nuestra redención. Los católicos creyentes tuvieron el derecho de levantar esa cruz, digno objeto de su adoración y nadie tiene el derecho de quitárselas. En mi opinión, es mayor escándalo ese compromiso benévolo entre la autoridad civil y la religiosa por el que se hace desaparecer clandestinamente la imagen de Jesucristo de entre su gente, que en la profanación efectuada por una horda de malhechores que la hacen añicos. Dudo se tenga la valentía de proponer esa confiscación en Marsella, pero no juraría ocurra lo mismo en Aix.
Carta a Henri Tempier, Septiembre 13, 1830, EO VII núm. 363
De hecho, las autoridades de la ciudad lo habían solicitado al Obispo Fortuné en Marsella, quien se había rehusado a ceder. Los pescadores y trabajadores de los muelles locales protegieron la enorme cruz de misión cuando hubo intento de destruirla. Permaneció a salvo y continúa en su sitio en el Calvaire hasta hoy.