EL CAMPO ME PARECE MUY VASTO Y FÉRTIL AUNQUE CUBIERTO DE ESPINAS

Al haber tomado una decisión, Eugenio escribió al Obispo de Ajaccio, para comunicársela:  

No me desligo del compromiso que he hecho con usted al secundarle con toda mi fuerza en la gran misión que tiene por realizar en la diócesis que la divina Providencia acaba de confiar a su cuidado. Agradezco mil veces a Dios por haber dado a este pueblo un primer pastor como usted, pues conozco la extensión del mal y porque sé además, cuánto se puede esperar de su misericordia, de su celo y la solicitud que le lleva a favor de sus fieles, abandonados desde hace tanto tiempo.
El campo me parece muy vasto y fértil aunque cubierto de espinas, y de ser un simple sacerdote, no cedería a nadie el honor de ofrecerme para ayudarle a desbrozarlo; pero lo que no puedo hacer yo, otros lo harán por mí.

Carta al Obispo Casanelli d’Istria, Septiembre 19, 1834, EO XIII núm. 83

Se trató del llamado a los más abandonados, que sigue motivando a la familia Mazenodiana contemporánea:

El llamamiento de Jesucristo, que se deja oír en la Iglesia a través de las necesidades de salvación de los hombres, congrega a los Misioneros Oblatos de María Inmaculada y los invita a seguirle y a tomar parte en su misión por la palabra y por la acción.
Constituciones y Reglas OMI, C 1

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