INTENTEMOS AL MENOS EDUCARLOS, PARA PODER VIVIR CON ELLOS

Un vistazo al mordaz sentido del humor de Eugenio:

Una palabrita, mi querido Courtés, aprovechando la visita del P. Pons.  Me enteré con pena que sufres de tu fiebre habitual. Esos huéspedes inoportunos se establecen como dueños en nuestros pobres cuerpos. Si no podemos deshacernos de ellos, intentemos al menos educarlos, para poder convivir.

Carta a Hippolyte Courtès, Julio 17, 1834, EO VIII núm. 482

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