HACE 200 AÑOS: UNA ORACIÓN POR LA REALIDAD

En vísperas de contraer un gran compromiso para el resto de mis días, vuelvo a entrar en mí mismo…

Así inicia el diario de Eugenio para la oración del día en preparación a la oblación de por vida que iba a realizar, como religioso con votos.

Al adentrarse en la auto-evaluación, continuamente aborda el tema de sus retiros en los años anteriores: su carencia de enfoque como resultado de extralimitarse en sus compromisos y actividades.

En vísperas de contraer un gran compromiso para el resto de mis días, vuelvo a entrar en mí mismo para humillarme ante Dios del poco progreso que he hecho en las sendas de la perfección, para gemir amargamente por la dificultad que siento para salir del estado habitual de tibieza en que he caído desde que, obligado por mi deber a ocuparme mucho de los otros, me he olvidado casi por entero de mí mismo.

Retiro de un día, durante el retiro de la comunidad, el 30 de octubre 1818,
E.O. XV n. 148

Encuentra tibieza en él a la luz de los fuertes ideales expresados previamente en los momentos culminantes de su vida – siempre ligados a la gracia del deseo de estar centrado en Dios por completo.

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