Las dos reflexiones de Eugenio a los jóvenes escolásticos acerca de los estudios, eran un eco de su actitud personal como seminarista hacía 20 años:
Si quiero ser de alguna utilidad en el ministerio, debo estudiar mucho todavía y lo más seguro es que no podré hacer nada en mi estado actual, con perfecta seguridad.
Sé perfectamente que hay sacerdotes que tal vez saben menos que yo y van adelante, pero es una gran desgracia. Pienso que la peor ignorancia es creer saber lo que se ignora.
Carta a su madre, Octubre 14, 1811, EO XIV núm. 93