Al escribir al P. Mille y los escolásticos en Suiza, Eugenio subraya que todo tipo de estudio debe llevar al estudiante a un encuentro con Dios.
Pero no pierda nunca de vista que trabajan para Dios, que la gloria de Su santo nombre está implicada, que la Iglesia les exige ese servicio.
Es decirles que deben hacer que sus estudios sean excelsos, santificarlos con una gran intención de rectitud, dejando a un lado cualquier amor propio; así los autores profanos pueden elevarles hacia Dios tanto como los Padres de la Iglesia
Carta a Jean Baptiste Mille, Enero 3, 1831, EO VIII núm. 377