AQUÉL A QUIEN TÚ QUIERES ESTÁ ENFERMO

El gran pesar de Eugenio por la enfermedad de Marius Suzanne es evidente en este pasaje. La profunda amistad entre Jesús y Lázaro fue la inspiración de Eugenio y modelo para su relación de amor con Jesús y se convierte en el tema de su oración por el Oblato gravemente enfermo.

La salud de mi querido Suzanne me parece algo tan precioso, que hay que hacer una santa amonestación al Señor. En misa ayer y hoy, llevé las súplicas hasta casi la profanación, si es que un Señor tan bueno puede ver mal que uno se deje llevar por el sentimiento de la confianza: “Ecce quem amas infirmatur” [ed. Juan 11, 3: “Señor, aquél a quien tú quieres, está enfermo”] dije más de treinta veces al momento de la comunión. Magdalena no estaba más cerca de él cuando con su hermana le pidió la curación de Lázaro. En cuanto a nosotros, no podemos contar con la resurrección y debemos insistir para que se recupere. Creo que estoy delirando. Adiós. Un abrazo a ti y a mi pobre Suzanne. Me consumo de tristeza. Adiós.

Carta a Hippolyte Courtès, Febrero 16, 1827, EO VII núm. 262

“Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro.”   Juan 11:5

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