UN VICIO DESALENTADOR

La Congregación de la Juventud investigaba las circunstancias del joven antes de ayudarle económicamente. Si se descubría que la desgracia se debía a un mal comportamiento, no se le brindaba ninguna ayuda porque se veía como alentar en él un vicio.

Art. 13. Antes de decidir algo, el Consejo tomará medidas para constatar el estado indigente del congregante.
Art. 14. Si es consecuencia de su mala conducta, haber caído en la miseria, no se le podrá conceder nada, no debiendo la Congregación, en ningún caso, alentar el vicio.

Por otra parte, si el joven era honesto declarando que tenía problemas económicos debido a su mal comportamiento y demostraba que había empezado a cambiar su modo de actuar:

Art. 21. Si el congregante que, por su mala conducta, se ha atraído esa desgracia se ha corregido antes de haber descubierto la verdadera causa de su miseria, será recomendado a la caridad de los congregantes que harán individualmente lo que su caridad les inspire hacer, pero el cuerpo de la Congregación no podrá establecer nada en su favor.

Statuts, Chapitre XIV – Devoirs de la Congrégation envers les congréganistes§ 1 — Envers les confrères pauvres

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