LAS MISIONES POPULARES: TRAYENDO EQUILIBRIO A LOS “DERECHOS DE HOMBRE”

La Revolución había dado a luz una Constitución y una Declaración de los Derechos Humanos – dos importantes documentos resaltados en Francia y por todo el mundo. Los misioneros deseaban introducir un equilibrio recordando a la gente los “derechos de Dios” en esta ceremonia, en la cual la Ley de Dios era promulgada. Eugenio explica su propósito y significado:

La nueva promulgación de la ley en un pueblo que había renunciado, de algún modo, a los preceptos divinos y que quiere volverse a someter al yugo amable del Señor, debe hacerse de una manera que deje impresiones profundas. Por eso es muy importante llevar a todos a prometer en voz alta su fidelidad, ante la interpelación del misionero, que repite desde el púlpito, con el pueblo, cada mandamiento promulgado desde el altar por el oficiante con voz sonora e inteligible, y luego lo comenta. .

Carta a Eugene Guigues, el 5 de noviembre 1837, E.O. IX n. 652.

Sevrin (Les missions I, p. 228-229) describe la solemnidad con la que esta ceremonia era llevada a cabo, poniendo dos tablas de la ley en frente del altar, las cuales contenían los Diez Mandamientos en grandes letras. Todos los ministros presentes le añadían solemnidad estando ricamente vestidos con capas y dalmáticas. El diácono cantaba el Evangelio de las Bienaventuranzas, que era comentado por el predicador recalcando el origen divino de la Ley del Sinaí. Cada mandamiento era leído solemnemente y repetido por la gente, que prometía observarlo.

Era una ceremonia realizada con toda la pompa posible para poner de relieve la ley divina y poner un contrapeso a los efectos de la Revolución. Ésta había entronado solemnemente la constitución y la Declaración de los Derechos Humanos, olvidando los derechos de Dios sobre su creación.

Hemos de remarcar que el Evangelio leído era el de las Bienaventuranzas. De este modo, el acento de esta ceremonia no se ponía en el legalismo, sino en el corazón de los mandamientos vistos como valores del Reino del Salvador.

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