ES UN SANTUARIO DE MARÍA, NUESTRA SANTA MADRE Y PATRONA, LO QUE SE TRATA DE REALZAR 

Para 1819, los Oblatos habían descubierto que el ministerio en los santuarios Marianos como lugares de misión, era uno de los aspectos del carisma que Dios les había dado.  Veintisiete años después, el santuario de Bon Secours se integró a la lista de centros misioneros de peregrinación, donde se predicaran misiones parroquiales y se estableciera un juniorado para fomentar las vocaciones Oblatas. Eugenio encomendó esa responsabilidad al Padre Dassy.

“La misión que te confío es de toda mi confianza y te he elegido para fundar nuestra nueva casa por conocer tu apego a la familia, tu celo y los recursos de tu espíritu para llevarlo a buen término”.

Carta al P. Toussaint Dassy, en Bon Secours, Francia, Febrero 24, 1846, EO X núm. 890

Yvon Beaudoin cita las minutas de la reunión del Consejo General, en la que se tomó la decisión:
Mons. Guibert, muy apegado a su familia religiosa, decidió confiarle la atención del santuario y la responsabilidad de las misiones en una parte de su diócesis. El consejo general aceptó con complacencia esa obra que respondía tan bien a los fines de la Congregación. Leemos en el acta de la sesión del 14 de enero de 1845: «Es un santuario de María, nuestra santa Madre y Patrona, lo que se trata de realzar y ahí nuestra Congregación está llamada a efectuar el mismo bien que en los otros lugares de peregrinación que se le han confiado […] Por su posición en los límites de las diócesis de Viviers, de Nîmes y de Mende, la casa presentará un amplio campo, digno del celo de aquellos de los nuestros que van a conformar el personal […]” (https://www.omiworld.org/es/lemma/notre-dame-de-bon-secours-1845-1994-es/)

Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *