HABRÁN SIDO LOS EMBAJADORES DE DIOS QUE CUMPLIERON FIELMENTE CON SU MISIÓN

El Padre Mille y un grupo de Oblatos se encontraban predicando una misión parroquial en la aldea de Malijai y estaban desilusionados por la poca asistencia a sus ceremonias.  

Mis queridos amigos, comparto la pena que les ha hecho sentir la indiferencia del pueblo que evangelizan, aunque no apruebo el desánimo en el que me enteré han caído; habitúense a ser los  instrumentos de la misericordia de Dios…

Deseaban cancelar la misión y Eugenio les animó recordándoles que eran los instrumentos de Dios, y no trabajadores independientes. 

Han perdido de vista que a veces, como el Maestro que les ha enviado, pueden ser testigos de su justicia… Así, lejos de pensar en retirarse como si hubieran sido vencidos, es primordial que permanezcan y cumplan su tarea, que tal vez esta vez no tenga aprobación pero puede ser juzgada a su término, y habrán sido los embajadores de Dios que cumplieron fielmente con su misión.

Carta a Jean Baptiste Mille, Diciembre 13, 1840, EO IX núm. 720

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