POR  AMOR  A LA IGLESIA, LOS  OBLATOS  CUMPLEN  SU  MISIÓN   EN COMUNIÓN  CON  LOS PASTORES  QUE  EL  SEÑOR  HA  PUESTO  AL  FRENTE DE SU PUEBLO  

Eugenio disfruta el maravilloso resultado espiritual de las misiones que los Oblatos realizaban en varios lugares. Recuerda a los miembros de su familia misionera la importancia de estar en comunión con el obispo local, pues trabajaban con su pueblo.

Te he dicho que considero oportuno envíes al Señor Arzobispo (Mons. Joseph Bernet) algunos detalles de las bendiciones que el Señor derrama sobre tu misión. No dudo lo hayas hecho con modestia, atribuyendo todo el bien realizado, como corresponde, solo a Dios. Es natural suponer que a un primer Pastor debe interesarle mucho saber lo que hacen quienes ha enviado con la misión especial de llevar el conocimiento de la religión, la práctica de la virtud, a una parte de su rebaño.

Carta a Jean Baptiste Mille, Enero 20, 1837, EO IX núm. 603

Ese espíritu de comunión continúa hoy en día, como lo enfatiza la Constitución 6. Todo el servicio realizado por la Familia Mazenodiana debe ser siempre en colaboración con todos los que trabajan en la Iglesia por el Reino de Dios.

Por amor a la Iglesia, los Oblatos cumplen su misión en comunión con los pastores que el Señor ha puesto al frente de su pueblo; aceptan lealmente, con fe esclarecida, la enseñanza y las orientaciones de los sucesores de Pedro y de los Apóstoles.            En las Iglesias locales donde trabajan, coordinan su actividad misionera con la pastoral de conjunto y colaboran fraternalmente con los demás obreros del Evangelio.

Regla OMI de Vida, C. 6

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