DOS SANTOS MISIONEROS CON LA MISMA FORMA DE PENSAR

Eugenio era devoto de muchos santos y creía firmemente en su ejemplo e intercesión. Algunas de las reliquias de su gran colección se encuentran en el museo de la Postulación en Roma.

Uno de sus modelos principales fue Alfonso de Liguori, fundador de los Redentoristas, con quien tenía mucho en común  (cf http://www.eugenedemazenod.net/esp/?p=647) y su espíritu ha moldeado de forma importante el nuestro.

Cuando el padre de Eugenio volvió a Marsella del exilio, a solicitud de su hijo pasó más de un año traduciendo al francés una biografía italiana de Alfonso, aunque nunca fue publicada. Al estar en Roma para la aprobación de los Oblatos, recolectó material biográfico y documentos acerca de Alfonso, que llevó de vuelta a Francia y encomendó al Padre Jeancard la tarea de escribir una biografía. El libro de 609 páginas se terminó en 1828, siendo el primero publicado en francés.

En 1829 Eugenio envió una copia de la obra al Papa, a través de un embajador

Cuando el Papa era Cardenal Gran Penitenciario, trabajaba con León XII en obtener para mi tío, el Obispo de Marsella, el derecho de rezar el Oficio y celebrar la fiesta del Beato Alfonso de Liguori en su diócesis; en sus cartas al respecto, dio testimonio de una gran devoción a esta sagrada persona. Uno de mis sacerdotes ha escrito una biografía del Beato Alfonso que tiene mérito, tanto en hechos como en estilo, creyendo apropiado que nuestro Santo Padre tuviera una copia, que le envío.

Un encantador toque personal:

Recomendé lo encuadernáramos lo mejor posible. Uno de nuestros jóvenes misioneros pensó en hacer una cubierta decorada que quedó muy hermosa. Desearía que el Papa utilizara esta cubierta para su breviario ceremonial; podría sugerirle la idea: sería una pena que tan hermosa obra solo acumulara polvo en una biblioteca.
Le ruego pues mi querido amigo, presente al Papa en mi nombre, ese pequeño obsequio como muestra de mi afecto por su sagrada persona  y por la Santa Sede apostólica. No olvide asegurar al Santo Padre que no tiene en Francia un hijo más devoto;

Carta al Marqués de Croza, Julio 22, 1829, EO XIII núm. 72

“Los Santos no fueron superhumanos, sino personas que amaban a Dios y compartían su alegría con los demás.”   Papa Francisco

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