RENACIMIENTO

Para continuar el ímpetu, los Misioneros normalmente trataban de volver al lugar donde habían predicado. [Ver comentario del 4 de agosto, 2011]

En abril de 1819, Eugenio y dos Misioneros llegaron a Barjols para las actividades religiosas al volver a una misión.

La recepción en el lugar muestra el efecto que los Misioneros habían logrado en la población – a pesar de la posición del Alcalde, quien trató de impedir el regreso de la misión:

…Un acto de esta clase no podía detenernos; partimos y el entusiasmo de toda esta población agradecida debió proporcionar bastantes malos ratos al pequeño número de malos que habían tramado esa maniobra. El P. Guigou había en el intervalo escrito al Prefecto que se excusó, pretendiendo no haber dado nunca semejantes órdenes.
Mientras tanto es una maravilla ver lo que pasa en este país… Si el amplio campo de las misiones, nos da grandes consuelos, sentimos por otra parte grandes tristezas a nuestro alrededor.

Carta a Henri Tempier, el 26 de abril 1819, E.O. VI n. 42

Esto hace eco del sentir de Pablo, quien también recordó a la gente de Tesalónica de su ministerio entre ellos:

Porque recordáis, hermanos, nuestros trabajos y fatigas, cómo, trabajando de día y de noche para no ser carga a ninguno de vosotros, os proclamamos el evangelio de Dios.

Vosotros sois testigos, y también Dios, de cuán santa, justa e irreprensiblemente nos comportamos con vosotros los creyentes;

así como sabéis de qué manera os exhortábamos, alentábamos e implorábamos a cada uno de vosotros, como un padre lo haría con sus propios hijos,

para que anduvierais como es digno del Dios que os ha llamado a su reino y a su gloria. 

 Por esto también nosotros sin cesar damos gracias a Dios de que cuando recibisteis de nosotros la palabra del mensaje de Dios, la aceptasteis no como la palabra de hombres, sino como lo que realmente es, la palabra de Dios, la cual también hace su obra en vosotros los que creéis.

1 Tesalonicenses 2:9-13

 

”Me dicen que el reenacimiento religiosoes sólo temporal; un baño también lo es, pero te hace bien.”    Billy Sunday

Esta entrada fue publicada en cartas y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *