LA LUZ BRILLA A TODA HORA PARA LOS OJOS DE AQUELLOS QUE BUSCAN, ANTES QUE NADA, EL REINO DE DIOS

Nuestra misión es proclamar el Reino de Dios y buscarlo antes que nada (cf. Mt 6, 33). Constitución 11

El P. Leonard recorría Francia en busca de hombres dispuestos a hacerse oblatos para servir en las misiones extranjeras:

Por muy ocupado y agobiado que esté, siempre encuentro un momento por la noche para responder a sus cartas. Han dado las once, pero no importa. Tendremos tiempo de sobra para dormir en la tumba. Solo puedo animarle a llevar a cabo la misión que ha recibido… continúe con renovada confianza la gran obra que proporciona a nuestra Sociedad los medios para extender su celo.
… Adiós, mi querido padre, aunque le escriba bien entrada la noche, usted puede ver fácilmente que lo que le digo no es obra de las tinieblas; la luz brilla a todas horas ante los ojos de quienes buscan ante todo el reino de Dios y no desean otra cosa que la voluntad del Padre celestial.

Carta al P. Leonard, 6 de octubre de 1847, EO X, n. 944

Estas palabras me recuerdan el himno de Newman: «Guíame, luz bondadosa, en medio de la oscuridad que nos rodea». La presencia de Dios en el Reino es la luz que se nos pide que busquemos en todo momento, especialmente en la oscuridad que nos rodea.

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