POR DON DEL PADRE, NUESTRA FAMILIA OBLATA ELIGE EL CAMINO DE LOS CONSEJOS EVANGÉLICOS (C12)

Nuestra misión exige que, de manera radical, sigamos a Jesús, que fue casto y pobre y que redimió a la humanidad mediante su obediencia. Por eso, por don del Padre, elegimos el camino de los consejos evangélicos. Constitución 12

El padre Jetté comentó:

Nuestra misión es ser colaboradores de Cristo en la obra de evangelizar a los pobres. Ahora bien, para llevar a cabo esta obra, Jesucristo eligió vivir en castidad, pobreza y obediencia, e invitó a sus discípulos a seguirle por este mismo camino, siempre que Dios los llame y les conceda la gracia para ello. «Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me ha enviado» (Juan 6, 44).

«Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame» (Mateo 16, 24). Salimos en misión pasando por Jesús, a través del misterio de su renuncia, y nuestra actividad misionera será tanto más eficaz cuanto más sea nuestra propia vida un testimonio más fuerte de la vida de Jesús.

Es Jesús quien salva al mundo, no el Oblato, a menos que este se convierta verdaderamente en «otro Jesucristo». El camino de los consejos evangélicos, orientado como está hacia la perfección del amor, es el camino por excelencia para convertirse en otros Jesucristo es».

¡Nuestra vocación misionera es, en efecto, un don! ¡Cuán bendecidos somos!

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