“Dócil al Espíritu, se consagró enteramente, como sierva humilde, a la persona y a la obra del Salvador”. Constitución 10
El testimonio de los Oblatos de María Inmaculada en Canadá de inmediato atrajo a otros a unírsenos en la vocación. El Padre Damase Dandurand fue el primer canadiense en convertirse en Oblato y Eugenio le escribió:
“Mi querido Padre Dandurand, no podría recibir un mejor presente en la santa temporada de Navidad que la carta que me envió en ocasión de su próxima oblación. Cuando me fue entregada, su consagración a Dios ya había tomado lugar, siendo indudablemente uno de nosotros, es decir, se convirtió en un miembro del cuerpo que tiene a María por Madre y que, bajo su patrocinio, donde sea que se encuentren sus miembros, libran las batallas del Señor para destruir el imperio del demonio y diseminar en todo el poderío del Reino de Jesucristo. Sé que ya ha puesto a prueba su fortaleza en la batalla y que por gracia divina ha cosechado abundantes bendiciones”.
Carta al P. Dandurand, Febrero 1843, EO I núm. 15b
Cualquiera sea nuestra forma de expresar el compromiso hacia la Familia Oblata, podemos estar seguros de que nos “hemos convertido en miembros del cuerpo que tiene a María por Madre, y que bajo su patrocinio”, podemos llevar las Buenas Nuevas de salvación a los más necesitados, estando protegidos contra el poder del mal.
“María Inmaculada es la patrona de la Congregación. Dócil al Espíritu, se consagró enteramente, como sierva humilde, a la persona y a la obra del Salvador. En la Virgen que recibe a Cristo para darlo al mundo del que es única esperanza, los Oblatos reconocen el modelo de la fe de la Iglesia y de la suya propia. La tienen siempre por Madre. Viven sus alegrías y sufrimientos de misioneros en íntima unión con ella, Madre de misericordia. Dondequiera que los lleve su ministerio, tratan de promover una devoción auténtica a la Virgen Inmaculada, que prefigura la victoria definitiva de Dios sobre el mal”. C10
DIOS ILUMINO AL PADRE DANDURAND CON SU VOBSAGRACIO, COMO EL PRIMER OBLATO CANADIENSE, Y NOS BENDIJO A TODOS LOS OBLATOS Y OMI,CCON LA AYUDA DE NUESTRA SANTÍSIMA MADRE VIRGEN MARÍA NUESTRA PROTECTORA.
DIOS ILUMINO AL PADRE DANDURAND CON SU VOBSAGRACIO, COMO EL PRIMER OBLATO CANADIENSE, Y NOS BENDIJO A TODOS LOS OBLATOS Y OMI,CCN LA AYUDA DE NUESTRA SANTÍSIMA MADRE VIRGEN MARÍA NUESTRA PROTECTORA.