LA CONSAGRACIÓN DE MARÍA COMO RESPUESTA A LAS MARAVILLAS QUE DIOS REALIZÓ EN ELLA

Dócil  al  Espíritu,  se consagró enteramente, como sierva humilde, a la persona y a la obra del  Salvador”. Constitución 10

La formación de Eugenio como seminarista inició con un retiro.

“Hasta ahora solo puedo comentar sobre la vida que llevamos durante el retiro, que desafortunadamente está por terminar.  Mañana concluiremos con una festividad que llena el seminario con su fragancia y le es apropiado. Se trata de la festividad de la Vida Interior de la Santísima Virgen, es decir, de todas las virtudes y mayores maravillas del Todopoderoso. ¡Que festividad tan encantadora y cuánto voy a celebrar con la Santísima Virgen todas las maravillas que Dios realizó en ella!  Qué gran defensora al lado de Dios.  ¡Dediquémonos a ella, que es la gloria de las mujeres!”

Carta a su abuela, Octubre 18, 1810, EO XIV núm. 29

La devoción de Eugenio por María siempre fue una conexión con Dios.  Ella fue el maravilloso instrumento que dio testimonio de las maravillas que Dios realizó en ella y en las personas, a través de la encarnación.  Su ejemplo e intercesión se enfocan constantemente en Jesús.

“María Inmaculada es la patrona de la Congregación.   Dócil  al  Espíritu,  se consagró enteramente, como sierva humilde, a la persona y a la obra del  Salvador.  En  la Virgen que recibe a Cristo para darlo al mundo del que es única esperanza, los Oblatos reconocen el modelo de la fe de la Iglesia y de la suya propia. La tienen siempre por Madre. Viven sus alegrías y sufrimientos de misioneros en íntima unión con ella, Madre de misericordia.Dondequiera que los lleve su ministerio, tratan de promover una devoción auténtica a la Virgen Inmaculada, que prefigura la victoria definitiva de Dios sobre el mal”. C10

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