AUNQUE AUN FALTA ALGO QUE CADA UNO DE ELLOS DESEA INTENSAMENTE

En su petición al Papa, Eugenio incluyó las cartas de apoyo a la Regla de los Oblatos que había recibido de siete obispos.

“El Papa Pío VII otorgó amplias indulgencias a la Sociedad de los Misioneros, y los Obispos no han dejado de alentar su buenas obras. Pronto fue necesario expandirse más allá de Provence e ir a Dauphiné y Languedoc para atender los deseos y preocupaciones de los Prelados. Todos los que cuentan con el trabajo de los Misioneros en sus diócesis han aprobado su Regla, y siete de ellos lo han hecho de forma por demás halagadora. Varios deseaban escribir su aprobación personalmente, y así reafirmar su honorable testimonio.  En todas ellas se aprecian las más conmovedoras expresiones del mayor y más sincero interés…

          Aunque aun falta algo que cada uno de ellos desea intensamente y suplica con la mayor insistencia a través de su portavoz, el Abbé de Mazenod, el superior: la aprobación de Su Santidad”.

Petición a Su Santidad, Papa León XII, Diciembre 8, 1825, EO XIII núm. 48

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