DOMINGO de la 5a SEMANA DE CUARESMA

“Jesús se puso a llorar y los judíos comentaban: “De veras ¡cuánto lo amaba!”. (Jn 35-36)

“Ciertamente no presumo de ser insensible a los golpes que a veces parece nos van a hundir… 

Jesucristo, nuestro único modelo, no nos dio ese ejemplo. Adoro su conmoción y lágrimas ante la tumba de Lázaro y, al mismo tiempo, desprecio y aborrezco el estoicismo, la insensibilidad y el egoísmo de todos aquellos que al parecer, desearían superar a este modelo de toda perfección, que ha querido santificar todas las situaciones de nuestra triste peregrinación”.

Carta a Henri Tempier, Enero 11, 1831, EO VII núm. 380  

REFLEXIÓN

Señor, si al estar abrumados por el dolor dudamos de tu amor y propósito, ayúdanos a saber que te encuentras a nuestro lado, compartiendo el mismo sufrimiento. Danos fe para creer en Tu bondad y cuidado por nosotros. Profundiza nuestra fe si sintiéramos la vida como un sepulcro, para que no olvidemos tu gracia al llegar una época de luz. Amén.

Anglican.org

Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *