HOSPICIO PARA MENDIGOS

Encontramos otro ejemplo en el diario de Eugenio de estar constantemente al pendiente de las necesidades de los más abandonados en su diócesis, y de dar una respuesta práctica:

Pasé en mi carruaje por el prefecto para llevarlo a visitar el segundo monasterio de la Visitación que quisiéramos vender para un hospicio para mendigos. Mi objetivo se cumplió y el señor prefecto quedó encantado con el local y lo encuentra perfectamente adecuado para el objetivo en cuestión.

Diario de Eugenio de Mazenod, Diciembre 23, 1839, EO XX

Sus 24 años como Obispo de Marsella fueron marcados por el enfoque práctico como Oblato en la forma de llevar el Evangelio a los más abandonados.

Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *