Eventualmente la salud de Eugenio se vio afectada tras seis meses de estrés emocional, dolor e incontables horas de desvelo al lado de los enfermos graves y moribundos, cayendo gravemente enfermo en Aix y quedando incapacitado por los siguientes seis meses. Después de describir a Tempier por el sufrimiento de Hippolyte Courtès, continúa narrando a Tempier su propia situación física.
Mi dolor de corazón ha sido fuerte ayer y hoy; he comprobado que lo moral influye extraordinariamente sobre lo físico. Voy a ver si en la imposibilidad de curar el alma de sus heridas, puedo con los remedios neutralizar su reacción en mi cuerpo.
Carta a Henri Tempier, Mayo 11, 1829, EO VII núm. 329
Cuatro días después escribe a Tempier:
Esta noche, a la misma hora que ayer sentí dolor en el corazón, pero no fue ni remotamente como el de la víspera; duró menos y pude, aun teniendo dificultad para respirar, no solo sentarme en la cama, sino levantarme;… Mi estado actual es el de alguien cuyos órganos no tendrían suficiente espacio para realizar sus funciones; siento opresión en el pecho, el corazón, el estómago, la cabeza y en todas partes. Es algo muy raro, pero no me inquieta en absoluto.
Carta a Henri Tempier, Mayo 15, 1829, EO VII núm. 330
Seis meses de carga emocional y poco cuidado a su estado físico, había dañado su salud. Su única opción era escuchar a su cuerpo. Actualmente, en esta era de intensa comunicación global, nuestro bienestar se ve en constante ataque de muchas fuerzas negativas.
¿Cuánto tiempo y atención dedicamos a nuestro cuerpo, para mantener un estado mental saludable?