EL SUPERIOR GENERAL CELEBRA MISA POR SU CONGREGACIÓN DIARIAMENTE

En camino de regreso a Francia, Eugenio comparte las bendiciones de lo sucedido en  Roma con el P. Honorat – y señala las responsabilidades que la aprobación papal trae a los Oblatos.

¡Cuántas cosas tendremos para comentar! He escrito muchas que sin duda le han comunicado, pero ¿quién podría contar tantas maravillas? En nombre de Dios, correspondamos a los favores que El sólo a nosotros ha concedido últimamente. Por mi parte, sin saber cómo agradecer a Dios dignamente, tomé la resolución de ofrecer el Santo Sacrificio todos los días para dar gracias a Dios por sus beneficios, para obtener que cada uno de nosotros sea cada vez más digno de su vocación. Me pareció indispensable que hubiese en la Sociedad un sacrificio diario ofrecido con esa intención que encierra también otras, siempre dentro del mismo espíritu.

Carta a Jean Baptiste Honorat, Mayo 28, 1826, EO VII núm. 244

 

“Cuando te enfocas en ser una bendición, Dios se asegura de que recibas bendiciones en abundancia.”   Joel Osteen

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