DIOS ME AYUDA EN TODO DE FORMA TAN TANGIBLE, QUE SERÍA IMPOSIBLE ALEJAR DE MI ALMA UN SENTIMIENTO CONSTANTE DE GRATITUD

Eugenio estaba muy consciente de lo importante que era la aprobación de la Regla para la misión de los Oblatos en dar a conocer el Reino de Dios.  Además, tenía en cuenta la presencia de Dios en lo que hacía, colocando constantemente su confianza en la providencia de Dios.  Los siguientes pasajes nos dan una mirada al alma de Eugenio.

“Debo añadir que desde mi salida de Francia y en especial desde que estoy en Roma, el buen Señor me ayuda en todo de forma tan tangible, que sería imposible alejar de mi alma un sentimiento constante de gratitud que me lleva a alabar, bendecir y agradecer a Dios, nuestro Señor Jesucristo y en debida proporción a la Santísima Virgen, a los santos Ángeles y a los Santos con quienes me siento en deuda por la protección y consuelo que tengo.  Ello de ninguna forma me impide ir a confesión dos veces a la semana y encontrar de forma constante un mayor o menor motivo para ser humilde ante Dios…”.

Carta al P. Tempier en Marsella, Enero 10, 1826, EO VII núm. 217

Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *