MARTES DE LA 1a SEMANA DE CUARESMA

“El Padre sabe lo que les hace falta, antes de que se lo pidan”. (Mt. 6:8)

“Es verdad que siempre he puesto toda mi confianza en la bondad de Dios; como le he dicho, ofrecía todos los días el santo sacrificio por esa intención; invocaba constantemente a la Santísima Virgen y a todos los santos, pero sobre todo, al supremo Mediador, a cuya gloria van dirigidas todas nuestras intenciones; y, debo confesarlo, si nunca había rezado tanto, tampoco nunca lo hice con tanto consuelo, efecto de una confianza absoluta pero filial, hasta el punto de hablar a Nuestro Señor como me atreví a pensar lo habría hecho, de tener la dicha de vivir cuando él pasó por la tierra, para derramar sus bendiciones y conceder a cada quien lo que le pedía…”.

Carta a Henri Tempier, Febrero 16, 1826, EO VII núm. 224

REFLEXIÓN

“Señor, mi Dios,
No tengo idea de adonde me dirijo.
Pues no distingo el camino delante de mi.
No sé con certeza donde termina
Ni si realmente me conozco,

Y el creer que sigo tu voluntad no me asegura que realmente sea así.
Aunque creo que el deseo de complacerte
En realidad te complace.

Espero tener ese mismo deseo en todo lo que realizo.
Espero nunca hacer nada que no sea seguir ese deseo.
Y sé que al hacerlo, me guiarás por el buen camino, aun cuando no sepa nada de él.

Por ello siempre confiaré en ti, aunque
Pueda parecer perdido y a la sombra de la muerte.

No tendré temor, pues siempre estás conmigo,
Y nunca me dejarás para enfrentar los peligros sin tu compañía.

Thomas Merton

Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *