LA VISIÓN DE NUESTRA FUNDACIÓN: EL MISIONERO NO ES UN TIMBAL ESTRUENDOSO NI UNA BATERÍA AGOTADA

En la primer Regla, los misioneros establecen su deseo de llevar una vida equilibrada que incluya la importancia de la oración y el estudio, para no ser vasijas vacías sin nada que ofrecer al estar en misión:

Si han preferido formar una comunidad regular de Misioneros, es porque intentan ser útiles a la diócesis, al mismo tiempo trabajen en su propia santificación, conforme a  su vocación.
Así pues, su vida estará repartida entre la oración, la meditación de las verdades sagradas, la práctica de las virtudes religiosas, el estudio de la Sagrada Escritura, de los Santos Padres y de la teología dogmática y moral, la predicación y la dirección de la juventud

Petición de Autorización Dirigida a los Señores Vicarios Generales de Aix,
el 25 de enero 1816, E.O. XIII n.2

Eugenio y sus primeros compañeros deseaban una vida que equilibrara el dar y recibir. Los misioneros necesitaban recibir, a través de la oración, el estudio y la reflexión, para tener algo valioso que compartir a través de su misión. Sin este equilibrio, se convertirían en timbales estruendosos sin substancia para ofrecer en sus actividades evangelizadoras y sin la habilidad para ser evangelizados por los más abandonados. Veinte años después, Eugenio sigue subrayándolo:

Pero tengan cuidado de conducirse como si fuera un desafío. Por amor de Dios, vayan de nuevo al seno de la comunidad para renovarse en el espíritu de su vocación, de otra forma si todo queda en manos de nuestros misioneros, pronto sólo serán timbales ruidosos.

Carta a Eugene Guigues, Mayo 27, 1835, EO VIII n 516

SPANISH

“Cuidamos mejor a nuestro smartphone que a nosotros mismos. Sabemos cuando se ha agotado la batería y la recargamos”.    Arianna Huffington

 

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