UNA MIRADA A LAS PREOCUPACIONES COTIDIANAS DE EUGENIO

Doce años después de la fundación de los Oblatos, esta carta que Eugenio escribe a su hermana abarca las áreas principales de su vida diaria en Marsella.

Como hijo y hermano escribe a su familia invitándoles a la consagración de la nueva iglesia. Toda su vida mantuvo un contacto cercano con su madre, su hermana y su familia,  – al igual que ellos con él y con los Oblatos en Aix, cuya comunidad estaba a la vuelta de la esquina de la residencia familiar. La familia participaba en los eventos principales de los Oblatos y de la diócesis de Marsella.

Mi buena hermana, te había escrito una larga carta que cambio por otra un poco más corta. Es para invitarte a venir pasado mañana con mamá, si ha vuelto de su viaje, para asistir a la consagración de nuestra iglesia. La consagración será el martes, tercer día de Pentecostés, a las 7 de la mañana; pero tienes que estar aquí el día anterior, pues la ceremonia empieza con las primeras Vísperas. La ocasión es única, debido a las tribunas que permiten ver lo que se hace en la iglesia, donde no se admite a nadie durante la consagración.

Como superior de los Oblatos, le encontramos compartiendo su alegría en la primer iglesia construida por los Oblatos. Quería que su familia religiosa estuviera presente para este parteaguas. También se refiere al lento pero firme crecimiento de su familia Oblata: dos Oblatos de 23 años serían ordenados al sacerdocio. (Cada uno de ellos tendría un papel importante en nuestra misión años después. Bruno Guigues como fundador de la iglesia en Bytown y primer Obispo de la ciudad que se convertiría en Ottawa. Jean L’Hermitte, quien había vivido con los Oblatos en Aix mientras estudiaba leyes y sintió el llamado de unírseles, destinado a convertirse en un predicador sobresaliente.

He avisado al P. Courtés para que venga, si puede hacerlo; recuérdale de mi parte. Podría quedarse hasta el sábado, en que serán ordenados sacerdotes nuestros dos hermanos Guigues y Hermitte. Dile no olvidar pedir las dimisorias para las órdenes menores de nuestro hermano Cailas, a quien desearía ordenarlo en esta ocasión con varios otros.

Como Vicario General de Marsella, había tenido un papel especial en el establecimiento del Calvaire como un centro importante de peregrinación – y la nueva iglesia daría cabida a los peregrinos de forma más conveniente. En la diócesis también se refiere a sus responsabilidades con el clero diocesano, al tener a algunos de los seminaristas ordenados a las órdenes menores.

Como sacerdote y misionero, le vemos participando en el ministerio de la comunidad Oblata del Calvaire (de la cual formaba parte). Había pasado ya seis horas de la mañana en el confesionario y estaba por comenzar la segunda sesión del día, por ser la Vigilia de  Pentecostés.

No tengo tiempo para contarte más. Tengo que ir a confesar en mi segunda sesión del sábado; la de esta mañana ha sido nada menos que de seis horas. Adiós. Abrazo a toda la familia.

Eugenio.

Carta a Eugenie de Boisgelin, Mayo 24, 1828, EO XIII núm. 67

“La clave no es dar prioridad a lo que está en tu agenda, sino programar tus prioridades.”   Stephen Covey

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