CONVERTIR ESPEJOS EN VENTANAS, A TRAVÉS DE LA EDUCACIÓN

La educación formal de Eugenio había sido dictada por los eventos que le rodeaban. A los 6 años comenzó su educación en el Colegio Real de Bourbon en Aix, hasta que los sucesos políticos de la revolución la interrumpieron dos años después, en 1791. A los 9 años ya se encontraba en el exilio y asistió al Colegio de Nobles en Turín, como interno, hasta 1794. Los sucesos Revolucionarios obligaron a la familia a huir a Venecia en Mayo de 1794, cuando tenía 12 años. Ahí recibió instrucción en casa de los Zinelli. 1798 marcó el fin de la educación del joven de 16 años. De ahí en adelante, continuaría siendo un ávido lector y auto-didacta. El patrón establecido cuando adulto joven, continuaría después del seminario, haciendo tiempo cada día para leer y estudiar.

¿Cómo? después de haber dedicado toda la mañana al estudio difícil y con frecuencia fastidioso de alguna ciencia diabólica, tomo el libro de la locura para distraerme un instante. ¿No me veo metido en una interminable disertación moral-económica, árida, abstracta y soberanamente aburrida?

Extractos de notas de lectura, 1802, EO XIV n.2

Pielorz nos indica el estudio de Eugenio a través de la lectura. “Eugenio dedicaba su  tiempo libre a la lectura y al estudio. En Aix, estudió francés, italiano y literatura latina, así como historia. Sus notas muestran que leyó los 16 volúmenes del Cours de Littérature [Curso de Literatura] de Laharpe, al igual que Génie du Christianisme [Genio del Cristianismo]. Y su obra posterior, que terminó de leer en 1805. Eugenio encontró errores en la debilidad de las pruebas ofrecidas para establecer la afirmación de la religión, al tiempo que alababa la intención del autor en su esfuerzo por presentar a la religión Católica en una forma por demás atractiva para los no creyentes.

Las actividades del ciudadano Eugenio de Mazenod eran el entretenimiento, los negocios, la lectura. En este aspecto hay un parecido asombroso entre el Conde de Palermo y el residente de Saint-Laurent. Por tanto, ese fue el entorno en el que se desarrolló Eugenio; tales fueron las actividades en las que se ocupó de los 17 a los 23 años.”   (Pielorz. The Spiritual Life pág. 97.)

SPANISH

“Todo el propósito de la educación es convertir a los espejos en ventanas.”   Sydney J. Harris

[NOTA ADICIONAL: Anoto esto como una postdata en caso de que alguien se interese en la imagen completa. Nos da realmente un vistazo a la gama de intereses de Eugenio. Pielorz escribe: “Debido a lo confuso en las notas de Eugenio, a menudo es difícil decir lo que realmente estudió en Palermo y lo que tomó en Aix. A continuación damos la lista de autores, según se encuentran en sus notas y correspondencia (1799-1805): Autores griegos, latinos e italianos: Cicerón, Plutarco (extractos de sus obras morales, traducidos por Amyot), Fedra (construcción y traducción literal de las Fábulas) Tácito, Salustio, San Agustín (Confesiones), Dante (Divina Comedia), Petrarca, Tasso (Jerusalém Liberada), Ariosto (Rolando y su Locura), Guicciardini, Della Casa (Galateo) autores franceses: Racine (todas las tragedias); Corneille (tragedias); Molière (comedias); Lafontaine (Fábulas); Bossuet, Fénélon, Massillon, Bourdaloue, Fleury, Montesquieu, Madame de Sévigné (Cartas); Voltaire, Rousseau, Diderot, Chateaubriand (Genio del Cristianismo), Laharpe, Rollin (Historia Antigua), Crevier (Historia de los Emperadores); Velly (Historia de Francia); Daniel (Historia de Francia); Lechevalier (Travesías); Young (Las Noches); y varios autores menos notorios.”]

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