PUDE CONSTATAR EL BUEN ESPÍRITU QUE LES ANIMA A TODOS

Al finalizar el Capítulo General, Eugenio se reunió de forma individual con cada delegado y cada encuentro se convirtió en una feliz experiencia de gratitud por el don de su vocación y celo misionero.

“Ayer salí tarde del seminario para dar ocasión a todos nuestros padres de acercarse a mí.

Justamente en estas pláticas íntimas pude constatar el buen espíritu que anima a todos. Varias veces me he dicho que nada teníamos que envidiar a ninguna otra sociedad. Agradezcamos a Dios haber llevado a la nuestra al punto donde está, y que cada uno reconozca haber sido colocado en un camino de perfección, donde de él depende avanzar a paso largo…”

Diario de Eugenio de Mazenod, Julio 14, 1843, EO XXI

Como resultado de los dones de Dios para nosotros, es importante que cada uno continuemos con celo por el camino del discipulado en nuestra forma particular de vida.

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