{"id":4165,"date":"2022-04-06T02:00:31","date_gmt":"2022-04-06T00:00:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/?p=4165"},"modified":"2022-04-05T20:15:05","modified_gmt":"2022-04-05T18:15:05","slug":"le-recorde-la-buena-disposicion-del-rey-y-le-rogue-echara-un-vistazo-al-deplorable-edificio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/?p=4165","title":{"rendered":"LE RECORD\u00c9 LA BUENA DISPOSICI\u00d3N DEL REY, Y LE ROGU\u00c9 ECHARA UN VISTAZO AL DEPLORABLE EDIFICIO"},"content":{"rendered":"<h3>\u00abA partir de su nombramiento como Obispo de Marsella en 1837, comenz\u00f3 a mencionar la necesidad de una nueva catedral, digna de una gran ciudad.\u00a0 Durante su viaje a Par\u00eds en noviembre y diciembre de 1837 para jurar lealtad al rey como obispo de Marsella, le dijo al rey y al ministro de Culto P\u00fablico que necesitar\u00eda un gran apoyo del estado para realizar el proyecto y solicit\u00f3 tres millones de francos al ministro, quien dijo era demasiado.\u00a0 El Obispo respondi\u00f3 que una ciudad como Marsella, que recaudaba treinta y dos millones de francos solo de las tarifas de aduana, bien merec\u00eda tres millones de francos para construir un monumento que, a los ojos de todos, era necesario. (Ver\u00a0Diario,\u00a0Diciembre 16, 1837). De 1837 a 1860, el Obispo de Mazenod escribi\u00f3 m\u00e1s de cien cartas al alcalde, al prefecto y a los ministros. El prefecto de Bouches-des-Rh\u00f4nes estuvo a favor del proyecto. Aunque dudosos al principio, el alcalde y el consejo municipal dieron su consentimiento con la condici\u00f3n de no tener que contribuir con nada. En 1844, el obispo comenz\u00f3 a perder la esperanza.\u00bb<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.omiworld.org\/lemma\/marseilles-cathedral\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.omiworld.org\/lemma\/marseilles-cathedral\/<\/a><\/p>\n<p>Al pasar por Marsella uno de los hijos j\u00f3venes del rey de Francia, el Obispo Eugenio le invit\u00f3 a Misa en la Catedral. En su Diario describi\u00f3 su llegada y c\u00f3mo aprovech\u00f3 la ocasi\u00f3n para enfatizar la necesidad de una nueva y gran catedral.<\/h3>\n<h3 style=\"padding-left: 80px;\"><em><strong>\u201cRecib\u00ed a sus altezas reales a la puerta de la iglesia, revestido de la cappa magna, acompa\u00f1ado por el cabildo y el seminario mayor. Despu\u00e9s de ofrecerles el agua bendita, les dirig\u00ed este discurso:\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong>\u201cAl venir hoy a este templo para cumplir al pie de los santos altares un deber de religi\u00f3n, sus altezas reales se conmover\u00e1n al ver que la primera iglesia de una gran ciudad es tan indigna de su destino\u201d.<\/strong><\/em><\/h3>\n<h3>Algunos a\u00f1os antes hab\u00eda llegado a Marsella el hijo mayor del rey y respondi\u00f3 a la petici\u00f3n de Eugenio para el proyecto.<\/h3>\n<h3 style=\"padding-left: 80px;\"><em><strong>\u00a0\u00abSe dign\u00f3 hacerse, como \u00e9l mismo nos dijo, el abogado de una causa que ten\u00eda por objeto obtener del gobierno la construcci\u00f3n de una nueva catedral. Las pruebas inequ\u00edvocas testifican cu\u00e1n apegado\u00a0 estaba a esta idea, todav\u00eda protegida por su nombre, idea que me atrevo a encomendar a la piedad fraterna que deplora tantas cualidades extintas y tantas esperanzas desvanecidas\u201d.<\/strong><\/em><\/h3>\n<h3>Y dirigi\u00e9ndose a la princesa:<\/h3>\n<h3 style=\"padding-left: 80px;\"><em><strong>\u201cY usted, se\u00f1ora, cuya fe recuerda en su alteza real a la hija de San Luis, mostrada en actos de edificaci\u00f3n que nuestra poblaci\u00f3n se complace en honrar, d\u00edgnese tambi\u00e9n interesarse por el deseo tan leg\u00edtimo de esta poblaci\u00f3n cristiana. Ser\u00eda una dulce esperanza si sus primeros pasos en tierra de Francia fueran marcados por esa protecci\u00f3n, y aplaudir\u00eda siempre con dicha el recuerdo de su llegada entre nosotros, si la nueva iglesia se alzara alg\u00fan d\u00eda en nuestros muros como un monumento sagrado de su uni\u00f3n con el pr\u00edncipe, su esposo, y de su piadoso destino en la familia real\u201d.<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong>\u201cEl pr\u00edncipe respondi\u00f3 en pocas palabras que no olvidar\u00eda nada para cumplir mis deseos. Me pidi\u00f3 el papel en que estaba escrito el discurso. Luego le record\u00e9 la buena disposici\u00f3n del rey, y le rogu\u00e9 echara un vistazo al deplorable edificio\u201d<\/strong><\/em>.<\/h3>\n<h3 style=\"padding-left: 80px; text-align: right;\"><em>Diario de Eugenio de Mazenod, Diciembre 8, 1844, EO XXI<\/em><\/h3>\n<h3 style=\"padding-left: 40px;\">\nEventualmente la insistencia de Eugenio dio frutos y pudo comenzar la construcci\u00f3n del proyecto.<\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abA partir de su nombramiento como Obispo de Marsella en 1837, comenz\u00f3 a mencionar la necesidad de una nueva catedral, digna de una gran ciudad.\u00a0 Durante su viaje a Par\u00eds en noviembre y diciembre de 1837 para jurar lealtad al &hellip; <a href=\"https:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/?p=4165\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4165","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4165","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4165"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4165\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4165"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4165"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4165"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}