Siempre la veremos como nuestra madre.
“La tienen siempre por Madre. Viven sus alegrías y sufrimientos de misioneros en íntima unión con ella, Madre de misericordia”. Constitución 10
Tras un año como seminarista en San Sulpicio en París, Eugenio revela en su diario el lugar que tiene María en su espiritualidad.
“La devoción por la Santísima Virgen debe superar a todas las demás, pues la gloriosa Madre de Dios es llamada por la Iglesia: nuestra vida y esperanza. Es moralmente imposible para un alma avanzar en las formas de la perfección si carece de esta tierna y sincera devoción a la Santísima Madre de Dios”.
Consejos Generales para alcanzar la perfección, notas tomadas en 1809, EO XIV núm. 39
Quince años después, se regocija de que María Inmaculada siguiera teniendo una devoción especial en su Familia Misionera, como lo es actualmente.
“Que podamos comprender realmente quiénes y qué somos. Confío en que el Señor nos conceda esta gracia con la ayuda, y por la protección de nuestra Santa Madre, María Inmaculada. Debemos tener una gran devoción por ella en nuestra Congregación”.
Carta al P. Tempier en Marsella, Marzo 20, 1826, EO VII núm. 231
“María Inmaculada es la patrona de la Congregación. Dócil al Espíritu, se consagró enteramente, como sierva humilde, a la persona y a la obra del Salvador. En la Virgen que recibe a Cristo para darlo al mundo del que es única esperanza, los Oblatos reconocen el modelo de la fe de la Iglesia y de la suya propia. La tienen siempre por Madre. Viven sus alegrías y sufrimientos de misioneros en íntima unión con ella, Madre de misericordia. Dondequiera que los lleve su ministerio, tratan de promover una devoción auténtica a la Virgen Inmaculada, que prefigura la victoria definitiva de Dios sobre el mal”. C10
Saludos hermanos en Cristo. A NUESTRA SANTÍSIMA MADRE VIRGEN MARÍA DIOS LA PUSO EN NUESTRO CAMINAR, PARA ENSEÑARNOS SU GRAN AMOR AL HIJO, Y A LA VEZ FORTALECER DE LA NUESTRA. GRACIAS HNOS OBLATOS POR SU SI, Y COMPARTIR.