PASCUA: INVITACIÓN A DESARROLLAR UN CORAZÓN QUE ESCUCHE

Transmitida por Jesucristo a sus apóstoles, no ha perdido nada de su eficacia al pasar a través de los siglos; se ha comprobado que, salida de la boca de aquel que es la vida eterna, sigue siendo siempre espíritu y vida

Eugenio de Mazenod, Carta Pastoral 1844

En esta época podemos comprender más profundamente la experiencia de los discípulos, que por temor estaban encerrados en el cuarto de arriba. Apareciéndose ante ellos, Jesús Resucitado abrió sus mentes a su presencia en las Escrituras.  Invitemos hoy a Jesús Resucitado a traspasar las paredes de nuestro “cuarto de arriba” y démosle tiempo para que al abrir nuestras mentes podamos comprender qué tan presente está cada vez que leemos la Palabra de Dios.

Nuestra Regla de Vida OMI, impregnada por completo del espíritu de San Eugenio, puede aplicarse a cada uno de los discípulos hoy en día:

La Palabra de Dios es el alimento de nuestra vida interior y de nuestro apostolado. No nos contentaremos, pues, con estudiarla asiduamente; la acogeremos con corazón atento, para conocer mejor al Salvador a quien amamos y deseamos revelar al mundo. Esto nos dispone para interpretar los acontecimientos de la historia a la luz de la fe.  (OMI Constituciones y Reglas, C.33)

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