NO ES POCO CONSUELO VER CÓMO EL SEÑOR DIRIGE Y ASISTE A LOS NUESTROS, REALIZANDO PRODIGIOS A TRAVÉS DE SU SANTO MINISTERIO

Eugenio se regocija con los logros de su familia. 

Es cierto mi querido P. Guigues que recibí una carta del P. Vincens, refiriéndose a los detalles de su misión y a los informes que habrías debido darme. Algo sé, pero eso no dispensa al P. Vincens de hacer un relato exacto de todo lo que se ha hecho, empezando con los desencantos de los primeros días, etc.
Nuestros dos misioneros deben estar contentos. ¡Qué partido han sacado de ese pueblo! No es poco consuelo ver cómo el Señor dirige y asiste a los nuestros, realizando prodigios a través de su santo ministerio. Allí es adonde van.
Las cartas que recibo de los Altos y Bajos Alpes están llenas de maravillas. Aquí en Auriol, donde cuatro de los nuestros predican la misión bajo la dirección del P. Guibert, es como en nuestros tiempos, cuando nuestros dos aprendices renuevan a un pueblo como el que me has descrito. No dejemos de agradecer a Dios tantos favores. Olvidaba mencionar lo que hacen en Suiza nuestros tres pobres abandonados.

Carta a Bruno Guigues, Enero 17, 1835, EO VIII núm. 502

Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *