{"id":4881,"date":"2025-02-26T03:34:54","date_gmt":"2025-02-26T02:34:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/?p=4881"},"modified":"2025-02-26T03:34:54","modified_gmt":"2025-02-26T02:34:54","slug":"solo-dios-puede-valorar-en-esos-hombres-abnegados-todo-cuanto-sufren-por-su-gloria-y-la-salvacion-de-las-pobres-almas-verdaderamente-abandonadas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/?p=4881","title":{"rendered":"SOLO DIOS PUEDE VALORAR EN ESOS HOMBRES ABNEGADOS TODO CUANTO SUFREN POR SU GLORIA Y LA SALVACI\u00d3N DE LAS POBRES ALMAS VERDADERAMENTE ABANDONADAS"},"content":{"rendered":"<h3>Al escribir a la Sociedad para la Propagaci\u00f3n de la Fe y solicitar ayuda financiera para las misiones en el extranjero, Eugenio dio detalles de las misiones en Oreg\u00f3n y el R\u00edo Rojo.<\/h3>\n<h3 style=\"padding-left: 80px;\">\n<em><strong>\u201cComienzo por agradecer a usted y al Consejo la asignaci\u00f3n concedida para las misiones atendidas por los Misioneros Oblatos de Mar\u00eda.<\/strong><\/em><\/h3>\n<h3 style=\"padding-left: 80px;\"><em><strong>No se imaginan las necesidades extremas de las misiones de Oreg\u00f3n y del R\u00edo Rojo, entre otras. <\/strong><\/em><\/h3>\n<h3 style=\"padding-left: 80px;\"><em><strong>En Oreg\u00f3n est\u00e1n a punto de morir de hambre; los informes que recibo muestran a los misioneros obligados a comer perros y lobos como un gran regalo, a caminar descalzos a falta de poder conseguir zapatos, y obligados a vestir una manta cortada como especie de sotana. Comprender\u00e1n que no descuid\u00e9 enviar lo que pudiera serles necesario, pero la traves\u00eda es tan larga para llegar a ese extremo del mundo, que han sufrido mucho con tan larga espera. <\/strong><\/em><\/h3>\n<h3 style=\"padding-left: 80px;\"><em><strong>Los del R\u00edo Rojo viven en una atm\u00f3sfera glacial y a tan grandes distancias unos de otros, cuesta una enormidad procurarles los alimentos m\u00e1s sencillos. S\u00f3lo Dios puede valorar en esos hombres abnegados todo cuanto sufren por Su gloria y la salvaci\u00f3n de las pobres almas verdaderamente abandonadas\u201d.<\/strong><\/em><\/h3>\n<h3 style=\"padding-left: 80px;\"><em>Carta al Presidente de la Propagaci\u00f3n de la Fe, Marzo 20, 1850, EO V, n\u00fam. 11<\/em><\/h3>\n<h3>\nYoung p. 90-91:<br \/>\n\u201cPermanecieron silenciosamente entre las tribus, aprendiendo poco a poco su forma de vida.\u00a0 Aunque pod\u00edan tener el bienestar de la tierra, no pod\u00edan asentarse.\u00a0 La comida escaseaba y despu\u00e9s de haber terminado con todos los perros y lobos, debieron alimentarse de los caballos y ganado que hab\u00edan esperado utilizar como bestias de trabajo.\u00a0 Su dieta consist\u00eda b\u00e1sicamente de papas y la pesca del d\u00eda.\u00a0 Su ropa eran harapos y los zapatos no se sujetaban ya a los pies.\u00a0Peor que la tortura f\u00edsica de su pobreza, era la de la soledad.\u00a0 El lado positivo era que la misi\u00f3n segu\u00eda expandi\u00e9ndose y llegando m\u00e1s efectivamente a los pueblos nativos.\u00a0 Chirouse y Pandosy siguieron aprendiendo y mejorando en las lenguas nativas y viabajan entre los varios pueblos de su inter\u00e9s.\u00a0 Tambi\u00e9n aprendieron a c\u00f3mo manejar la misi\u00f3n entre los nativos\u201d.<\/p>\n<p><strong>REFLEXI\u00d3N<\/strong><\/h3>\n<h3>\u201cVayan y hagan disc\u00edpulos a todos los pueblos y baut\u00edcenlos para consagrarlos al Padre, al Hijo y al Esp\u00edritu Santo, ense\u00f1\u00e1ndoles a poner por obra todo lo que les he mandado. Y Sepan que yo estoy con ustedes todos los d\u00edas hasta el final de los tiempos. (Mateo 28: 19-20)<\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al escribir a la Sociedad para la Propagaci\u00f3n de la Fe y solicitar ayuda financiera para las misiones en el extranjero, Eugenio dio detalles de las misiones en Oreg\u00f3n y el R\u00edo Rojo. \u201cComienzo por agradecer a usted y al &hellip; <a href=\"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/?p=4881\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4881","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4881","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4881"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4881\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4881"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4881"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4881"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}