{"id":4512,"date":"2023-09-01T01:00:08","date_gmt":"2023-08-31T23:00:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/?p=4512"},"modified":"2023-08-26T07:24:15","modified_gmt":"2023-08-26T05:24:15","slug":"olviden-por-un-instante-sus-propias-dificultades-y-vengan-en-ayuda-de-nuestros-hermanos-y-hermanas-en-irlanda","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/?p=4512","title":{"rendered":"OLVIDEN POR UN INSTANTE SUS PROPIAS DIFICULTADES Y VENGAN EN AYUDA DE NUESTROS HERMANOS Y HERMANAS EN IRLANDA"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"font-weight: 400;\">Tras presentar a la gente de su di\u00f3cesis el sufrimiento de los cat\u00f3licos irlandeses por su fe, el Obispo Eugenio ahora se refiere al terrible sufrimiento ocasionado por la Hambruna de la Papa, que hab\u00eda comenzado dos a\u00f1os antes, en 1845.\u00a0 Durar\u00eda siete a\u00f1os y en ese lapso murieron de hambre m\u00e1s de un mill\u00f3n de irlandeses y m\u00e1s de otro mill\u00f3n se convirtieron en refugiados en otras partes del mundo.<\/h3>\n<h3 style=\"font-weight: 400;\">Eugenio apela a los feligreses de su di\u00f3cesis para brindar apoyo material y da algunos ejemplos desgarradores de la miseria que pasaban otros cat\u00f3licos.<\/h3>\n<h3 style=\"font-weight: 400; padding-left: 80px;\"><em><strong>\u201c\u00a1Pues bien! queridos hermanos, Irlanda que tanto encomienda a nuestro amor a la fe, padece hoy d\u00eda, bajo la mano de Dios (que con ello quiere sin duda apresurar su liberaci\u00f3n), una de las m\u00e1s crueles pruebas de su existencia y se siente cansada por tantas de ellas. Los peri\u00f3dicos, por muy sombr\u00edos que sean sus relatos, solo nos dan ideas muy lejanas de la realidad sobre su desdicha actual. Sin darnos todos los tristes detalles, nos hablan de ese pa\u00eds abandonado al hambre y la fiebre, que diezma diariamente y en proporci\u00f3n creciente a sus habitantes. Se escrib\u00eda el 26 de enero pasado: \u201cEl esp\u00edritu m\u00e1s fuerte no aguantar\u00eda; el hambre est\u00e1 en todas las casas, y aunque la gente muera r\u00e1pidamente, no se altera la tranquilidad\u201d.\u00a0 Dicen luego, en esa carta, que el gobierno ha abierto talleres p\u00fablicos para dar ocupaci\u00f3n a mucha gente, pero a causa de la carest\u00eda de los alimentos, el salario de un obrero apenas llega a alimentar a dos personas, y con frecuencia resulta que por la necesidad de compartir una peque\u00f1a porci\u00f3n, le imposibilita seguir trabajando, conden\u00e1ndoles a un estado de extenuaci\u00f3n. Se ven familias enteras de diez y once personas presas de fiebre; los hospitales est\u00e1n llenos, no se puede recibir a todos los que se presentan; se ponen hasta cuatro en el mismo lecho, y mueren en gran n\u00famero sin quejarse.<\/strong><\/em><\/h3>\n<h3 style=\"font-weight: 400; padding-left: 80px;\"><em><strong>Otra carta del 27 de enero dice: \u201cNo pueden tener una idea justa de las escenas horrorosas de miseria, capaces de partir el coraz\u00f3n, en medio de las que vivimos; en Irlanda entera el hambre y la fiebre causan terribles estragos\u201d.\u00a0 \u00bbSe ven ciudades con miles de hambrientos que devoran en la esquinas de las calles una sopa que la caridad distribuye, que les evita morir de momento.<\/strong><\/em><\/h3>\n<h3 style=\"font-weight: 400; padding-left: 80px;\"><em><strong>En cuanto al campo, entre otras cosas entristecedoras, se cita como ejemplo de lo que all\u00ed ocurre, el siguiente informe de un m\u00e9dico \u201cEn una caba\u00f1a, afectadas por el mal y abandonadas de todo el mundo, estaban cuatro criaturas humanas: una estaba muerta desde hac\u00eda d\u00edas y las dem\u00e1s consumidas por una fiebre ardiente, solo ten\u00edan como cama un piso mojado y una manta h\u00fameda para cubrirse. La enfermedad era tan violenta y el cad\u00e1ver tan descompuesto, que los vecinos no quisieron acercarse al lugar y fue preciso que el m\u00e9dico en persona, aunque solo tuviera una mano, metiera el cad\u00e1ver en el f\u00e9retro y se lo llevara para enterrarlo. Los sacerdotes tambi\u00e9n deben prestar ese piadoso deber\u201d.<\/strong><\/em><\/h3>\n<h3 style=\"font-weight: 400; padding-left: 80px;\"><em><strong>Del campo, el pobre pueblo fluye a las ciudades donde sigue el sufrimiento. El hambre ha hecho en todas partes tal progreso \u201cque ha agotado, escribe una fuente, la caridad del pobre para el pobre y que heroica ofrece los \u00faltimos recursos y que en ning\u00fan pa\u00eds se iguala a Irlanda\u201d.<\/strong><\/em><\/h3>\n<h3 style=\"font-weight: 400; padding-left: 80px;\"><em><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8230;Nos limitamos queridos hermanos a ese cuadro desgarrador; demasiado fuerte para que sus corazones se resistan a olvidar por un instante sus propias dificultades y vengan en ayuda de\u00a0 nuestros hermanos y hermanas de Irlanda\u201d.<\/strong><\/em><\/h3>\n<h3 style=\"font-weight: 400; text-align: right;\"><em>Carta Circular del Obispo Eugenio a la gente de Marsella, Febrero 24, 1847, EO III Circular n\u00fam. 2<\/em><\/h3>\n<h3 style=\"font-weight: 400;\"><strong>REFLEXI\u00d3N<\/strong><\/h3>\n<h3 style=\"font-weight: 400;\">Hoy en d\u00eda contin\u00faan las \u201cHambrunas de Papa\u00bb en todo el mundo y sigue resonando la invitaci\u00f3n de Eugenio a olvidar nuestras dificultades y llevar el alivio que nos sea posible.<\/h3>\n<h3 style=\"font-weight: 400;\">\u201cMucho del sufrimiento del mundo proviene de nuestra acci\u00f3n o inacci\u00f3n impura y la de los dem\u00e1s. Por ejemplo, la gente mira una hambruna y se pregunta d\u00f3nde est\u00e1 Dios, aunque el mundo produce suficiente comida para que cada persona ingiera 3,000 calor\u00edas diarias.\u00a0 Es nuestra irresponsabilidad y ego\u00edsmo lo que evita que los alimentos lleguen a la gente\u201d. (Lee Strobel)<\/h3>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras presentar a la gente de su di\u00f3cesis el sufrimiento de los cat\u00f3licos irlandeses por su fe, el Obispo Eugenio ahora se refiere al terrible sufrimiento ocasionado por la Hambruna de la Papa, que hab\u00eda comenzado dos a\u00f1os antes, en &hellip; <a href=\"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/?p=4512\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4512","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4512","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4512"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4512\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4512"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4512"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4512"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}