{"id":1688,"date":"2013-05-16T05:31:20","date_gmt":"2013-05-16T03:31:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/?p=1688"},"modified":"2013-05-16T05:31:20","modified_gmt":"2013-05-16T03:31:20","slug":"cual-es-la-autoridad-de-los-obispos-sobre-los-oblatos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/?p=1688","title":{"rendered":"\u00bfCU\u00c1L ES LA AUTORIDAD DE LOS OBISPOS SOBRE LOS OBLATOS?"},"content":{"rendered":"<p>Hemos seguido la saga de los obispos provenzales, que casi llegaron a destruir a los Misioneros de Eugenio. Vimos c\u00f3mo Eugenio pudo sortear la tormenta con el Arzobispo de Aix e internamente entre los Misioneros. Su siguiente paso fue tranquilizar los \u00e1nimos con el Obispo de Fr\u00e9jus, quien dio inicio a todo ello, al llamar de regreso a su di\u00f3cesis a tres Misioneros (los Padres Deblieu y Maunier, as\u00ed como al escol\u00e1stico Jeancard).<\/p>\n<blockquote>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><strong>Totalmente tranquilizado por las bondades que me hab\u00eda siempre testimoniado, y por la protecci\u00f3n que se ha dignado conceder a nuestra Sociedad, cuando le ped\u00ed en Par\u00eds una bendici\u00f3n para ella y para m\u00ed, me he callado cuando su Consejo, por una decisi\u00f3n severa, apart\u00f3 a tres miembros de una corporaci\u00f3n que constantemente se hab\u00eda dedicado al servicio de su di\u00f3cesis.<\/strong><\/h5>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><strong>El respeto que profeso por su sagrada persona, unido al temor de contrariarle, me impidi\u00f3 darle unas explicaciones que, de haber llegado a tiempo, probablemente hubiesen disuadido al Consejo de decidir sin m\u00e1s la nulidad de algunos compromisos tomados voluntariamente, seg\u00fan testimonio del poder leg\u00edtimo entonces existente, para mayor bien de los individuos, y ventaja de las di\u00f3cesis respectivas que estaban encargados de evangelizar.<\/strong><\/h5>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><strong>Estas explicaciones le habr\u00edan demostrado, Monse\u00f1or, que unos sacerdotes que profesan la entrega m\u00e1s absoluta a sus primeros pastores, y que act\u00faan siempre en su nombre y a sus \u00f3rdenes, se guardar\u00edan muy bien de intentar eludir su jurisdicci\u00f3n.<\/strong><\/h5>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><strong>Para ello basta con darle a conocer uno de los art\u00edculos fundamentales de nuestras Reglas, concebido en estos t\u00e9rminos:<\/strong><\/h5>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201cLos miembros de esta Congregaci\u00f3n se dedicar\u00e1n, bajo la autoridad de los Ordinarios de quienes depender\u00e1n siempre, a procurar ayuda espiritual a las pobres gentes dispersas por los campos, y a los habitantes de los pueblos de las zonas rurales, que son los m\u00e1s carentes de ayudas espirituales\u201d<\/strong><\/h5>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Carta al Obispo C.A. de Richery de Fr\u00e9jus. Noviembre 12, 1823, EO XIII n\u00fam. 44<\/em><\/p>\n<p>La importancia de esta carta est\u00e1 en que se refiere a una cuesti\u00f3n que contin\u00faa siendo relevante hoy en d\u00eda: \u00bfc\u00f3mo encaja el Misionero Oblato en una di\u00f3cesis? Eugenio est\u00e1 seguro de que cuando los obispos invitan a los Oblatos a sus di\u00f3cesis, la responsabilidad de la evangelizaci\u00f3n es de los obispos, y los Oblatos \u201cen todo act\u00faan s\u00f3lo en su nombre y bajo sus \u00f3rdenes.\u201d<\/p>\n<p><strong>PERO<\/strong> Eugenio aclara esto al citar uno de los art\u00edculos de su Regla al Obispo. Los Oblatos no se unen a una di\u00f3cesis para convertirse en sacerdotes diocesanos, perdiendo su identidad en un ministerio parroquial gen\u00e9rico. El Obispo acepta que trabajen debido a su carisma espec\u00edfico, puesto al servicio de la di\u00f3cesis, de forma que sea particular a su esp\u00edritu.<\/p>\n<p>En la Provenza de 1823, se trataba de \u201caportar ayuda espiritual a los pobres diseminados por la campi\u00f1a y a los habitantes de las aldeas rurales.\u201d Su alcance en cualquier di\u00f3cesis era proporcionar misiones parroquiales y misiones permanentes desde sus comunidades o santuarios, a \u201caquellos con mayor necesidad de esta ayuda espiritual\u201d.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante, conforme los Oblatos tuvieron mayor n\u00famero y llegaron a nuevas situaciones en diferentes pa\u00edses, su respuesta caracter\u00edstica hubo de estar en diferentes circunstancias y vemos c\u00f3mo Eugenio siempre insisti\u00f3 en la naturaleza espec\u00edfica de nuestro carisma, al aceptar las invitaciones y retirar a sus Oblatos de alguna di\u00f3cesis, cuando el obispo no lo respetaba en la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Nuestro carisma proveniente de Dios, env\u00eda a todos los asociados a \u00e9l, laicos, religiosos y sacerdotes, a centrarse b\u00e1sicamente en los m\u00e1s abandonados por la estructura diocesana \u2013 en comuni\u00f3n con el Obispo, pero nunca a costa de perder nuestra identidad.<\/p>\n<p>\u201c<em>No es s\u00f3lo a trav\u00e9s de los sacramentos y los ministerios de la Iglesia que el Esp\u00edritu Santo santifica y gu\u00eda la gente de Dios y les enriquece con virtudes, sino \u2018distribuy\u00e9ndolas a cada uno en particular seg\u00fan su voluntad\u2019 (1 Cor 12:11), distribuye dones especiales entre los fieles de todo tipo. A trav\u00e9s de estos dones les prepara para realizar las varias tareas y oficios que contribuyen a la renovaci\u00f3n y construcci\u00f3n de la Iglesia\u201d (LG 12). Esta es la ense\u00f1anza del Segundo Concilio Vaticano. Por tanto, el compartir de la Gente de Dios en la misi\u00f3n mesi\u00e1nica no se logra s\u00f3lo a trav\u00e9s de la estructura ministerial de la Iglesia y de la vida sacramental. Tambi\u00e9n sucede de otra forma, por la de los dones espirituales o carismas.\u00a0\u00a0 <\/em>Papa Juan Pablo II, Audiencia General, Junio 24, 1992<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hemos seguido la saga de los obispos provenzales, que casi llegaron a destruir a los Misioneros de Eugenio. Vimos c\u00f3mo Eugenio pudo sortear la tormenta con el Arzobispo de Aix e internamente entre los Misioneros. 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