{"id":1674,"date":"2013-05-06T05:00:59","date_gmt":"2013-05-06T03:00:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/?p=1674"},"modified":"2013-05-05T13:34:36","modified_gmt":"2013-05-05T11:34:36","slug":"una-crisis","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/?p=1674","title":{"rendered":"UNA CRISIS"},"content":{"rendered":"<p>La segunda parte de 1823 fue una pesadilla para Eugenio. Su llegada y presencia en Marsella no s\u00f3lo ocasion\u00f3 fricci\u00f3n en ciertos grupos, sino que tambi\u00e9n hubo dificultades en Aix en Provence.<\/p>\n<blockquote>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><strong>No inicio el cap\u00edtulo de los lamentos y de las penas que ser\u00eda inagotable\u2026<\/strong><\/h5>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Carta a Hippolyte Court\u00e8s, Agosto 13, 1823, EO VI n\u00fam. 112<\/em><\/p>\n<p>Leflon nos da algunos detalles:<\/p>\n<p><em>La instalaci\u00f3n del Obispo Fortun\u00e9 en la sede de Marsella parec\u00eda una garant\u00eda ideal para el futuro de la sociedad misionera del Padre de Mazenod, pues les aseguraba protecci\u00f3n episcopal, que era absolutamente indispensable. Sin embargo, la misma raz\u00f3n que se supon\u00eda salvar\u00eda a la Sociedad del peligro externo, casi le destruy\u00f3 al provocar una crisis dentro de la peque\u00f1a familia. La gran amenaza lleg\u00f3 de donde el P. de Mazenod menos la esperaba; sus colaboradores sintieron en efecto, que su superior se dedicaba mucho m\u00e1s a la di\u00f3cesis que a ellos, cuando en realidad, la situaci\u00f3n era muy diferente; tanto, que la gente de Marsella pronto lo acusar\u00eda, en forma completamente equivocada, de sacrificar los intereses de la di\u00f3cesis por los de su Sociedad Misionera y de colonizar la di\u00f3cesis en beneficio de su familia religiosa. Su prolongada estancia en Par\u00eds, del 15 de febrero al 31 de julio de 1823, tuvo como resultado en primer lugar, la desorientaci\u00f3n de los pobres misioneros, quienes hasta entonces, hab\u00edan estado bajo el hechizo de su fuerte personalidad y se hab\u00edan acostumbrado a seguir su direcci\u00f3n en forma impl\u00edcita.<\/em><\/p>\n<p><em>En toda justicia, no se le pod\u00eda acusar de la tard\u00eda llegada de la Bula Pontificia, que retras\u00f3 la consagraci\u00f3n de Fortun\u00e9 hasta el 6 de julio, a pesar de las urgentes notificaciones que recibiera del Ministro de Culto de ir a Par\u00eds inmediatamente despu\u00e9s de su nominaci\u00f3n, a finales de enero. Durante todo ese tiempo, la frecuencia y extensi\u00f3n de las cartas del Fundador deber\u00edan haber sido prueba suficiente de su constante diligencia y profundo afecto paternal; la relaci\u00f3n por carta, sin embargo, sin importar cu\u00e1n frecuente fuera, nunca es igual al contacto personal. El Padre Court\u00e8s a su vez, hizo todo lo posible en Aix por sustituirlo, pero no ten\u00eda el dinamismo, influencia ni autoridad del Fundador. Sin embargo y aun a pesar de ello, al asegurarles que su Superior General se reintegrar\u00eda a la comunidad tan pronto como fuera posible, les indujo a practicar la paciencia. Al volver de Par\u00eds el 6 de agosto, en vez de retomar su residencia en Aix, dej\u00f3 la ciudad con su t\u00edo, estableciendo su domicilio en Marsella, donde sus responsabilidades como archidi\u00e1cono ocuparon mucho de su tiempo. Tempier, quien tambi\u00e9n hab\u00eda sido nombrado archidi\u00e1cono, dej\u00f3 la casa madre en forma permanente, lo que result\u00f3 en una vacilaci\u00f3n inevitable.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Leflon II p.242-243<\/p>\n<p>\u201cNo puede haber una gran desilusi\u00f3n donde no existe un profundo amor.\u201d Martin Luther King, Jr.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La segunda parte de 1823 fue una pesadilla para Eugenio. Su llegada y presencia en Marsella no s\u00f3lo ocasion\u00f3 fricci\u00f3n en ciertos grupos, sino que tambi\u00e9n hubo dificultades en Aix en Provence. 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