{"id":1325,"date":"2012-09-17T05:00:39","date_gmt":"2012-09-17T03:00:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/?p=1325"},"modified":"2012-09-15T17:07:16","modified_gmt":"2012-09-15T15:07:16","slug":"que-hermosa-muerte","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.eugenedemazenod.net\/esp\/?p=1325","title":{"rendered":"QU\u00c9 HERMOSA MUERTE!"},"content":{"rendered":"<p>En 1819, falleci\u00f3 Paulin Castellas, uno de los miembros de la Congregaci\u00f3n de la Juventud de Eugenio. Hab\u00eda vivido por alg\u00fan tiempo con otros estudiantes en la casa de los Misioneros en Aix. Eugenio reflexiona y escribe respecto a la vida de este joven en el Diario de la Congregaci\u00f3n de la Juventud:<\/p>\n<blockquote>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><strong>Este joven, muy disipado en su primera infancia, se convirti\u00f3 a consecuencia de la misi\u00f3n que dimos en Grans, su pueblo natal. Hizo la primera comuni\u00f3n con sentimientos que mostraban todo lo que la gracia hab\u00eda sabido obrar en su alma y nunca se desminti\u00f3 de las buenas resoluciones que entonces tom\u00f3 para todo el curso de su vida.<\/strong><\/h5>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><strong>Sumamente descuidado por su madre, mujer desprovista de juicio, sinti\u00f3 por s\u00ed mismo la necesidad que ten\u00eda de trabajar. El buen sentido natural de que estaba dotado le hizo preferir la saludable disciplina de una casa de educaci\u00f3n a la libertad de que gozaba plenamente en su casa y emple\u00f3 el dominio que su madre le hab\u00eda dejado tomar sobre ella para exigir que le dejara entrar en la Misi\u00f3n, donde se accedi\u00f3 con gusto a secundar su buena voluntad ofreci\u00e9ndole los medios para instruirse.<\/strong><\/h5>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><strong>Imposible decir cu\u00e1n digno de estima se volvi\u00f3 este amable ni\u00f1o por su piedad, su docilidad, sus atenciones y todas las buenas cualidades que despleg\u00f3 sin esfuerzo. Se le ve\u00eda crecer a ojos vistas en la virtud y empezaba a dar las mejores esperanzas cuando un esputo de sangre vino a alarmarnos sobre su salud. Se le prodigaron cuidados de toda clase, pero en vano. Desde entonces fue decayendo de tal modo que se nos quit\u00f3 toda esperanza de curaci\u00f3n. Su madre quiso ensayar si el aire natal pod\u00eda devolverle la salud, pero al contrario, su estado empeor\u00f3 m\u00e1s r\u00e1pidamente todav\u00eda, y ya no fue posible disimularse que su fin se acercaba. Lejos de asustarse con ese anuncio, \u00e9l se alegr\u00f3 sinceramente y dijo al respecto las cosas m\u00e1s conmovedoras al Sr. p\u00e1rroco de Grans, su pastor, a quien lo hab\u00edamos recomendado.<\/strong><\/h5>\n<h5 style=\"text-align: justify;\"><strong>Recibi\u00f3 de nuevo los sacramentos, que ya se le hab\u00edan administrado varias veces antes de salir de Aix. Sus \u00faltimas jornadas se emplearon solo en hablar de Dios. En el momento de la muerte, con pleno conocimiento, dirigi\u00e9ndose al p\u00e1rroco que estaba a su lado, exclam\u00f3 extasiado: \u00bfno veis el cielo abierto ante nosotros? \u00a1oh, qu\u00e9 hermoso es, qu\u00e9 hermoso es! Nuestro Se\u00f1or, la sant\u00edsima Virgen, qu\u00e9 hermoso es! Y extendiendo los brazos hacia esas realidades presentes a su vista, expir\u00f3, o mejor dicho su bella alma vol\u00f3 hacia el cielo que se hab\u00eda acercado a \u00e9l y del que no dudo que tom\u00f3 posesi\u00f3n en el mismo instante. \u00a1Qu\u00e9 hermosa muerte!<\/strong><\/h5>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Diario de la Congregaci\u00f3n de la Juventud, Junio 5, 1819, EO XVI<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u00abLa vida es un camino; la muerte es un destino.\u00bb<\/em> \u00a0Autor desconocido<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1819, falleci\u00f3 Paulin Castellas, uno de los miembros de la Congregaci\u00f3n de la Juventud de Eugenio. Hab\u00eda vivido por alg\u00fan tiempo con otros estudiantes en la casa de los Misioneros en Aix. 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